Venganza

Capítulo 19

Mason agarra ambos contratos y se levanta de la mesa, se ajusta el saco de su traje y nos mira como si quisiera estar en cualquier otro lugar menos aquí. Anoche esa mirada me daba miedo y creía que era algo parte del momento, pero ahora me doy cuenta que así es él y tener una mirada de “todos me importa una mierda” es algo innato. Es una mirada que se ha ido perdiendo al pasarse a sus hijos. Nicholas la tiene, pero no es tan profunda y William solo tiene un atisbo cuando se molesta que es casi nunca. 

—Tengo un viaje de negocios, niños. Los puntos están aclarados y también las normas. Por favor, no las rompan. Solo es un viaje corto, no quiero que le den trabajo a Jackson y que él me esté llamando porque tiene que arreglar un desastre suyo. 

—Creo que se refiere a que mantengas tus pies dentro del departamento, hermanita.

—¿Estás seguro que es sobre mí y no sobre tu relación con el alcohol?

—Hablo para los 3. Pies dentro del departamento y ustedes dos —nos señala con la mirada—, quiero tener muchas fotos suyas para cuando regrese de mi viaje. Si quieren hacer creer que verdaderamente están juntos tienen que demostrarlo frente a las cámaras.

—Las fotos que salieron hace una semana fueron más que suficientes.

—¿Alguno de tus padres se ha contactado contigo, Alexandra?

Miro sorprendida a Mason—. Pues, ahora que lo pienso, ninguno de ellos.

—Entonces no ha sido suficiente. Será suficiente cuando uno de los dos o cualquier Lawrence se contacte conmigo.

—Dijiste que no querías que mantuviera el contacto con ellos.

—Y es así, pero que ellos busquen el contacto contigo será perfecto. 

—¿Por qué?

—Porque sabremos que hemos llegado al límite y que lo hemos hecho bien. 

Asiento y siento que Will pone una mano en mi cintura—. ¿Tienes algún plan, padre?

—Supe que el sábado hay una fiesta en un bar muy conocido de Los Ángeles.

—¿Los estás mandando a una fiesta cuando dejaste muy en claro que no pueden beber en exceso?

—¿Celoso, hermanito? —le digo sonriendo. Nicholas me mira con cara de poker y me siento completamente premiada.

—Irán vigilados por Jackson. 

—¿Y por qué no me mandas a mí como chaperón?

—Porque estoy más que seguro que terminarías siendo el alma de la fiesta.

—Bueno, eso es suficiente. Que tengas suerte en tu padre de negocios, padre.

—Gracias, William. ¿Algún saludo para tu padre?

—¿Qué? —le digo sorprendida.

—Creo que dije que voy a un viaje de negocios, ten por seguro que tu padre estará allá. ¿Algún recado?

Sonrío y puedo ver malicia en sus ojos, la misma que está en los míos—. Dígale que me ha acogido como una hija más y que nunca he podido estar mejor. 

Mason suelta una carcajada malévola que no le tienen nada que envidiar a cualquier villano de Disney. Supongo que es la única forma en la que lo escucharé sonreír porque no creo que sea capaz de soltar una simple sonrisa—. Eres una digna hija de tu padre. 

—Es algo que ya me habían dicho, cada día suena más a halago que a insulto.

—Tómalo como halago —sonrío y antes de responderle, a Mason le entra una llamada que contesta con molestia mientras camina hacia la terraza—. Carpenter.

—¿Cuánto les durará la luna de miel? —dice Nicholas caminando hacia nosotros. William se separa de mí y lo miro sorprendida. ¿Y ahora qué le sucede? Hace solo unos minutos estaba cariñoso haciendo que firme el contrato—. Parece que poco.

—Cállate, idiota.

—¿Te molesta que haya cuestionado tu falsa relación o que mi querido hermano se haya separado de ti?

—Me molesta que seas un idiota y que aún sigas en mi casa.

—¿Tu casa? Que yo sepa este departamento es de mi hermano. De hecho, es el departamento que mi padre paga.

—Ella puede hacer lo que quiera con ella, Nick.

—¿Tan rápido te ha comido el cerebro una Lawrence?

—Nicholas, escuchaste a tu hermano —dice Mason entrando lentamente al departamento—. Además, es parte del contrato. Alexandra es una Carpenter ahora.

—No se han casado.

—Eso lo veremos —Nicholas, William y yo nos quedamos sorprendidos. Y Mason se hace el desentendido. ¿Acaso el contrato no era por 5 años? Yo no he firmado en ningún momento que iba a casarme con su hijo—. Bien, mi avión me está esperando. Nicholas, tú vienes conmigo. 

—Adiós, hermanito —le digo despidiéndome con la mano—. Eres bienvenido en mi casa cuando quieras.

—Nos vemos en una semana, William. No lo arruines.

—No lo haré, padre. Hasta luego —dice caminando a abrirle la puerta a su padre con una completa sumisión. La diferencia que hay entre William cerca a su padre y cuando no lo está es espantosa. Y odio tener que ver esto porque sé que lo va a destruir, él se jacta que es libre, pero siempre que está cerca a su padre cambia completamente. 




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