Venus Mi Amor

09-Encuentro inesperado

Hoy viajé junto a Min-hyuk y nos dirigimos a esa isla, actualmente conocida como la Isla Jeju. Ha cambiado mucho desde entonces. Después de todo, han pasado 1200 años. _Esta es la última vez que podré visitarla._

*Por el lado de Kim Seok Jin*

—Me alegra que estés mejor. Pensé que morirías —Jimin le da un golpe en el hombro.

—No exageres, Jimeno —Jin pone los ojos en blanco, pero sonríe. Luna llena. Está entero.

—¡Cuántas veces te he dicho que no me llames Jimeno!

—Ya dejen de pelear, que nos arruinan las vacaciones —Taehyung suspira desde la hamaca.

—¿Nos vamos de vacas? —dice Jin, inocente—. ¿De vacas-ciones? Entiende: de _vacas_ —se ríe solo.

—No cabe duda de que ya está mejor —Yoongi niega con la cabeza. _Demasiado mejor. Desde que ella lo tocó._

*Mientras tanto, con Anthe y Min-hyuk*

—En serio, Kang, no pienso quedarme en la misma habitación que tú.

—No exageres, además somos casi hermanos —Min-hyuk se tira en la cama como si fuera suya.

—¡Ni loca! Seremos casi hermanos, pero no dejas de ser un chico. En mis 1200 años de vida nunca dormí con un hombre y nunca lo haré. Nunca.

Al final me encerré en la habitación, y jamás dejé entrar a Min. Si quiere, que duerma con el michi de la dueña del hotel, pero jamás conmigo. Hay algo que se llama espacio personal. Además, si durmiera con él moriría. Después de todo, es el hijo del Sol y es caliente en todos los sentidos. Y cuando digo en todos, _es en todos_. Para tocar a alguien debe tener mucho cuidado. Además, si alguien lo ve ahí, todo privado como lagartija en el sol y habiéndole contacto visual, de seguro lo llevan al manicomio.

Mi vida ha sido un poco solitaria. Después de todo, al único hombre que he querido es a Ryek, y a nadie más. Después de todo, no me gusta el amor y menos con un simple ser humano.

—Alguien abre la puerta—

—¡Kang Min-hyuk, qué te dije sobre entrar a esta habitación! —lanzo una almohada—. Espera… ¿Kim Seok Jin? ¿Qué haces en mi habitación?

—¿Tu habitación? ¿Qué quieres decir? Esta es _mi_ habitación —Jin levanta la llave con el número 301. Igual a la mía.

Después de discutir un rato sobre de quién es la habitación, decidimos hablar con la dueña del hotel. Y pues, al final compartiremos habitaciones…

—Es en serio, Mamá —miro al cielo—, ¿por qué me castigas así? ¿En serio tendré que compartir habitación con el hijo del Sol y el hijo de la Luna? Que ahora solo falta que esta habitación esté poseída por un chico inmortal.

—Ya, Anthe, no seas pesimista. Nada peor podría pasar —dice Min-hyuk, estirándose.

*A media noche*

—Oye, Min. ¡Min, DESPIERTA! Hombre tenías que ser.

—¿Qué pasa? —bosteza, luz saliendo de sus párpados.

—¿Oíste ese ruido?

—No, ya déjame dormir.

—¡Claro que no! Levántate y ve a ver qué es.

—¿Y yo por qué? Qué tal y es un ladrón y me roba.

—Por favor, si te secuestran de seguro te devuelven. Es más, hasta dan recompensa por aceptarte de nuevo.

—Mala —se tapa con la sábana.

Al final fuimos los dos, pues Min-hyuk es muy miedoso. Tiene 1200 años y no madura.

—Anthe —susurra de repente.

—¿Qué quieres?

—Ya deja de respirar cerca de mí, que me da escalofríos. Además, deja de sostener mi mano porque la tuya está muy fría.

—Min, no te estoy tocando y mucho menos respirando detrás de ti.

Silencio.

—Entonces… ¿quién me está tocando?

Se me congela la sangre. Porque en la oscuridad, detrás de Min, hay una figura. Alta. Pálida. Con ropa de Goryeo. Y ojos que no reflejan la luz.

_No es humano. No es celestial. Es recuerdo._

—Kang, no te muevas de aquí. Regresaré con Jin —doy un paso atrás.

—¡No, Anthe, no te vayas de aquí con esa cosa! ¡ANTHE, AYUUUDAAA!

*Con Jin*

El grito de Anthe me saca de la cama. Salgo al pasillo. La puerta 301 está abierta.

Adentro, Min-hyuk está pegado a la pared. Anthe, frente a él, con la mano extendida. Y entre ellos…

_Ryek._

O algo que se le parece. Translúcido. Corona torcida. Sonriendo triste.

Me ve. Y se inclina. _Como un rey ante otro rey._

—Mi Luna —dice, pero su voz suena a viento en cerezos—. La protegiste bien. Gracias.

Luego mira a Anthe. Y su sonrisa se rompe.

—Primavera… no debiste volver a la isla. _Él despertó._

La habitación se enfría. La marca en mi muñeca quema. La de Anthe brilla. La de Min-hyuk… _arde_.

Y el fantasma de Jeon Ryek señala el mar.

Donde el agua ya no está calma.

Donde algo sube.



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En el texto hay: romance, kim seok jin bts

Editado: 06.05.2026

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