Reconocer nuestra Razón de ser (R.S) es un primer paso importante para comprender quienes somos y cuál es nuestro propósito en el mundo. Nos permite tener una base sólida para construir nuestra vida y tomar decisiones alineadas con nuestra Razón de ser, sin embargo, simplemente tener esa comprensión no es suficiente para experimentar plenitud y satisfacción en la vida.
La realización personal implica el proceso activo y consciente de llevar a cabo nuestra R.S, para vivir una vida que nos brinde satisfacción y bienestar. Este proceso implica un continuo crecimiento personal, exploración y acciones que nos permitan aprovechar al máximo nuestro potencial y encontrar significado en nuestra experiencias.
En esta etapa de la vida, el ego de la persona entra en juego al reconocer la R.S y buscar formas de expresarla en el mundo . El Ego, que es la parte de nuestra identidad relacionada con nuestra autoimagen y sentido de individualidad, busca identificar y seleccionar Fines Últimos (F.U) que estén alineados con nuestra R.S.
El Ego puede influir en nuestra decisiones y elecciones, ya que encontrar un propósito y dirección que satisfaga nuestra necesidades y deseos individuales. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el Ego puede ser tanto una fuerza motivadora como una barrera para la realización personal, si nos dejamos llevar demasiado por el Ego, podemos caer en la trampa de buscar reconocimiento externo, compararnos con los demás o perseguir metas que no estén verdaderamente alineadas con nuestra R.S.
El combustible del ego es la voluntad, que se encuentra a su servicio para la realización de tareas. Todo depende de nuestro compromiso y dedicación para emplear la mayor cantidad de voluntad posible en la realización de los fines últimos y, por ende, de nuestra Razón de Ser. La voluntad está limitada por las capacidades del individuo, tanto su resistencia física como su psiquis. En el plano físico, depende de nuestro estado físico, y en el plano psicológico, de nuestra inteligencia emocional, con la cual podemos paliar tanto problemas internos como externos que desequilibran y agotan la psique.
Por eso mismo debemos preparar al hombre del mañana el que será capaz de cumplir nuestra R.S seremos nuestro propio maestro, tanto física como mental.