La voluntad es una fuerza intrínseca e inagotable, inherente a la psique humana, que reside como un potencial ilimitado a la espera de ser activado. A diferencia de un recurso finito, la voluntad se manifiesta como una fuente constante de energía, disponible para ser empleada en la consecución de metas y objetivos. Sin embargo, su aprovechamiento no es automático ni irrestricto.
El ego, en su función de estratega y ejecutor, busca canalizar esta fuerza volitiva hacia la realización de sus propósitos. No obstante, la cantidad de voluntad que el ego puede efectivamente utilizar está directamente condicionada por las capacidades del individuo. Estas capacidades, que abarcan tanto la resistencia física como la fortaleza mental, actúan como un filtro que limita el flujo de la voluntad hacia la acción.
En este sentido, el entrenamiento físico y mental se convierte en un factor crucial para expandir la capacidad de "ocupar" la voluntad. A través del desarrollo de la resistencia, la disciplina y la inteligencia emocional, el individuo puede superar las barreras que limitan su acceso a esta fuente inagotable de energía, permitiendo que el ego despliegue todo su potencial en la consecución de sus fines.
La palabra 'voluntad' proviene del latín voluntas, que significa 'deseo', 'intención' o 'propósito'.
El agotamiento físico y mental, consecuencia de la inexperiencia en el uso efectivo de la voluntad, resalta la importancia de fortalecer la resiliencia del individuo, tanto a nivel físico como psicológico, para maximizar el rendimiento y lograr el éxito en la consecución de los Fines Últimos."
Es común escuchar a alguien decir 'me faltó voluntad' cuando no logra alcanzar una meta. Sin embargo, desde la perspectiva de V.E.R., esta afirmación simplifica una realidad mucho más compleja. La 'falta de voluntad' no es simplemente una carencia de esfuerzo o disciplina, sino más bien una señal de que existen obstáculos internos o externos que están impidiendo el flujo de nuestra energía volitiva. Estos obstáculos pueden ser carencias emocionales no resueltas, patrones de pensamiento limitantes, relaciones tóxicas o falta de recursos. En lugar de culparnos por 'falta de voluntad', es más útil explorar qué factores están bloqueando nuestro camino y buscar estrategias para superarlos
el cansancio del ego es la causa principal para truncar o dejar en pausa los fines últimos , los principales motivos que cansan el ego son las siguientes:
problemas del ego como parte de la voluntad para fortificar
Defectos de Personalidad que Impiden el Cumplimiento de Metas:
Obstáculos para el Desarrollo Personal y la Realización de Metas
El camino hacia el desarrollo personal y la consecución de metas puede verse obstaculizado por una serie de factores internos y externos que dificultan el crecimiento, la motivación y las relaciones interpersonales. Estos obstáculos pueden agruparse en las siguientes categorías:
I. Relacionados con la Autoimagen y la Autoestima:
Estos obstáculos se refieren a la forma en que nos percibimos a nosotros mismos y cómo valoramos nuestras capacidades. Una autoimagen y autoestima saludables son fundamentales para el bienestar emocional y el éxito en la vida. Los principales obstáculos en esta categoría son:
1. Baja Autoestima: Se caracteriza por una falta de confianza en sí mismo y una creencia en la propia incapacidad. Las personas con baja autoestima tienden a subestimar sus habilidades y logros, a centrarse en sus defectos y a minimizar sus éxitos. A menudo, se sienten inadecuadas e inferiores a los demás.
2. Alta Autoestima Inflada (Narcisismo): Se caracteriza por un sentido exagerado de importancia propia, una necesidad constante de admiración y una falta de empatía. Las personas con narcisismo tienden a creerse superiores a los demás, a manipular a los demás para obtener lo que desean y a carecer de consideración por los sentimientos de los demás.
3. Inseguridad: Se caracteriza por la duda constante en las propias habilidades y decisiones. Las personas inseguras tienden a dudar de sí mismas, a buscar constantemente la validación de los demás y a tener miedo de tomar riesgos.
4. Autocrítica Excesiva: Se caracteriza por juzgarse duramente y centrarse en los errores y defectos. Las personas con autocrítica excesiva tienden a ser muy autoexigentes, a perfeccionarse constantemente y a sentirse culpables por sus errores, incluso pequeños.
5. Perfeccionismo: Se caracteriza por establecer estándares irrealmente altos que llevan a la parálisis por análisis y la procrastinación. Las personas perfeccionistas tienden a buscar la perfección en todo lo que hacen, lo que puede llevar a la incapacidad de terminar tareas o proyectos, debido a la búsqueda constante de la perfección.
6. Timidez Excesiva: Se caracteriza por evitar situaciones sociales y oportunidades por miedo al juicio ajeno. Las personas tímidas tienden a sentirse incómodas en situaciones sociales, a evitar el contacto con los demás y a tener miedo de ser juzgadas o rechazadas.
7. Vergüenza: Se caracteriza por un sentimiento de humillación o inferioridad que impide la acción. Las personas que experimentan vergüenza tienden a sentirse avergonzadas de sí mismas, a ocultar sus defectos y a tener miedo de ser descubiertas.