Mia
Necesito olvidarme de esto cuanto antes. Estoy llegando del trabajo de Eli de hablar con ella y el viaje se me ha hecho larguísimo. No veo el momento de llegar. Todo esto es una locura. No comprendo nada. Estoy intentando asimilar lo que ha sucedido pero es imposible. Cuando termino de hablar con Elizabeth la cabeza me va a mil.
Llego a mi casa y cuando abro la puerta estoy prácticamente agotada. Ahora mismo necesitaría dormir. Meterme en la cama y no salir de allí. al menos durante solo unas semanas. La única razón por lo que no lo hago es por Luna. Que la acabo de recoger de la guardería. Los primeros días fueron difíciles cuando la dejé allí. Pero estos últimos días ya comienza a ir bien y tengo tiempo para poder trabajar.
La noche ha sido dura. No he dejado de darle vueltas a todo lo que sucedió ayer. Hoy he decidido tomarme la mañana libre. Ya adelantare el trabajo por la tarde. Voy a coger a Luna y recoger todas las cosas de casa de Luke. Necesito salir de ahí cuanto antes. Abro la puerta del portal de la calle y me quedo completamente blanca.
—¿Mia? —sus ojos avellana se cruzan y se quedan puestos en los mios.
—Oliver… ¿que haces aquí?
—Paso por aquí todas las mañanas para ir a trabajar.
—Ah lo siento —le respondo mientras me doy la vuelta y me voy directa al coche.
—¿Lo siento? —me pregunta mientras me coge con dulzura el brazo—. a ti te ha pasado algo.
—No quiero hablar Oliver.
—Pues yo sí.
—Mejor dicho no tenemos nada de que hablar. Ya la he liado bastante. Lo siento. Me voy —le vuelvo a responder y de nuevo me vuelvo a dar la vuelta.
—He dejado a mi novia.
En cuanto escucho salir las palabras por su boca me quedo parada.
—No podia dejar de pensar en ti. no te he olvidado. No podia estar con nadie cuando sigues estando en mi cabeza todo el día. No sería feliz y no quiero seguir haciendo daño a la gente. Te quiero y creo que durante mucho tiempo lo seguiré haciendo. Dudo mucho que pueda olvidarte nunca.
En estos momentos no soy capaz de articular palabra. No puedo encontrar las palabras y tengo los pies clavados en el suelo. Lo único que me salva de saber que el mundo no se ha parado es que Luna no cesa en tocarme la cara.
Noto su calor y es lo único que me hace reaccionar.
—Yo he dejado a Luke. Esta vez para siempre.
—Bien —dice alegrandose pero mi reacción es todo lo contrario—. Osea lo siento. ¿Que ha pasado?
—Me engaño.
—¿Te ha puesto los cuernos?
—No y no tengo ganas de hablar ahora de verdad. Tengo prisa Oliver.
—Está bien. Yo también llego tarde al trabajo. ¿Podemos hablar luego? ¿o quedar para tomarnos algo?
—Si. Pero luego ¿vale?
—Está bien. Bueno pues hablamos luego. Adiós.
Concluye y se da la vuelta dejándome completamente sola hasta que escucho un pequeño llanto.
—ya voy cariño —le digo a Luna para tranquilizarla.
Me doy la vuelta y saco las llaves del bolsillo para abrir la puerta pero antes de hacerlo me doy la vuelta para ver si Oliver me está mirando. Pero no lo hace. Tan solo va andando con paso firme. Esto no me lo esperaba.
Pero la verdad es que este chico es incansable. Me vuelvo a dar la vuelta y ya me centro en colocar a Luna en el coche.
Cuando me siento en el coche comienzo a colocar los espejos pero antes de arrancar recibo un mensaje en el móvil.
Es de Oliver.
Oliver: Yo también me he dado la vuelta para ver lo guapa que estás, creo que seré capaz de conseguir mi cometido.
Aunque parece un tanto siniestro también consigue sacarme una sonrisa.
Mia: ¿Y que acometido tienes?
Le pregunto por curiosidad y no tarda en responder.
Oliver: Sacarte una sonrisa aunque creo que ya lo he hecho.
De nuevo vuelvo a sonreir. Este chico es demasiado. Pero no le respondo y arranco el coche.