Mia
Cuando al fin llego a la puerta la abro y me encuentro con mi madre. Que tiene una maleta en mano.
—Hola hija.
—Mama ¿que haces aquí? —le pregunto mientras le doy un abrazo.
—Me he enterado de lo que te ha pasado con Luke.
—¿Que te has enterado exactamente?
—Todo, absolutamente todo. Walter me lo ha contado con pelos señales.
—¿Y desde cuando te llevas tan bien con Walter y te hablas con él?
—Desde que lo conocí. Hay una cosa que tienes que saber. Estamos juntos.
De todas las cosas que me podrían pasar hoy está es la más surrealista.
—¿Como que una relación?
—Como lo oyes. Hemos empezado a salir y Walter se ha ido de la casa de Luke en el momento en el que se entero.
—Esto no puede ser verdad —trato de negarlo porque no puede ser cierto.
—Pues creetelo. Me está esperando abajo porque quiero ir a buscar piso. Pero no te preocupes que no voy a tardar en regresar. Tu y yo tenemos una conversación pendiente ¿vale?
Recibo un beso en la frente y se marcha dejándome más preocupada y con más preguntas que antes de que llegase. Mi madre con Walter, aunque debí suponerlo cuando se conocieron y no dejaban de tontear.
Miro a Luna que está a un libre de peluche y lo único que hace es observar los colores y estrujarlo como si su vida dependiera de ello.
—Tu y yo nos vamos a ir con la tía Elizabeth. Nos va a venir bien charlar un poco.
De nuevo cojo el coche y salgo de estas cuatro paredes. Necesito salir cuanto antes de este lugar que lo único que hace es recordarme mi historia con Luke.
Un mensaje en el momento me suena antes de arrancar el coche.
Oliver: ¿Hola? ¿Es el secuestrador de Mia Miller? Solicito que me diga cuánto dinero pide para soltarla. Hace días que no sé nada de ella.
Mía: Más de lo que te puedas imaginar.
Oliver: ¿La Luna? Soy capaz de bajarla si es necesario.
Mia: No creo que fuese capaz de conseguirlo.
Oliver: Déjame que te lo demuestre. Esta noche al caer el sol. Cuando ya no queden rayos de luz por el horizonte. Será el momento en el que te recoja y te lleve a la luna.
Mia: Tengo que hablar con mis secuestradores a ver si me alejan a salir.
Oliver: Por ti entraría con un ejército.
Oliver: Creo que conmigo será suficiente. Pero voy al banco a sacar todo el fondo que tengo.
Mia: Vas a tener que robar más de un banco entonces para llegar a lo que piden.
Oliver: ¿Y donde está el problema?
Mía: ¿Dónde está el problema?
Le repito. Quiero saber hasta dónde es capaz de llegar.
Oliver: Mi problema eres tú y la solución está a mi lado.
Aunque me cueste reconocerlo y la actitud de este chico es incansable. No tiene límites y eso me hace valorarlo aún más. Creo que voy a pensar una buena respuesta mientras voy a ver a Elizabeth. Meto la llave al contacto y después de estar cinco minutos parada enviando mensajes salgo del parking.