Vermisst : The colorado project

XXV

La noche anterior fue dolorosa, y definitivamente dejó una marca.

Harry, arropado entre abrigadas y suaves mantas que conservaban su calor corporal a la perfección, pasaba sus dedos por la rugosidad de la pared frente a él como quien admira una pieza de arte mientras contenía sus lágrimas en su garganta y en sus ojos. Se removía con incomodidad, extrañando el calor de los brazos alrededor de su cintura, de las cálidas exhalaciones en su cuello y helados pies enroscándose con los suyos.

Intentó cerrar los ojos y ceder, pero cada vez que lo intentaba rompía en llanto nuevamente. Se sentía inútil.

Él era consciente de que Louis se encontraba en el baño más tiempo del normal, y sentía el impulso de ir a buscarlo, pero así otra vez caería en ese círculo de querer salvarlo de sus demonios, aun cuando no tenía en su posesión los nombres de estos.

¿Cómo expulsas demonios sin tener conocimiento de sus nombres?

Su cuerpo se sentía como si hubiese sido elaborado en plomo, atrayéndolo con gravedad más y más como si fuese a fusionarse con al edredón. Le costaba inhalar, y hacía un ruido exagerado intentando hacerlo, como si el oxígeno se estuviese acabando y necesitara resguardarlo en sus pulmones.

Lo que Harry no sabía era que el ojiazul se encontraba sobre el frío suelo del baño, rogando que Harry apareciese, que lo abrazara dejando solo cariño en las partes rotas y le dijera que todo estaría bien; Que lo cuidara.

¿Por qué lo alejaba si lo único que quería era tenerlo cerca? ¿Por qué desconfiaba de él pero sin embargo, si Harry le prometía que con un beso todo desaparecería, los toques ya no dolerían y los cigarrillos no quemarían le habría creído?

Se sentía tan desorientado, que ni siquiera una brújula podría guiarlo hacia la cordura.

El orgullo traiciona y corta como el filo de una hoja, dejando marcas dolorosas que intentas cubrir con vendas que solo la otra persona posee, pero si debes desangrarte para no verte indefenso ante otro, lo haces.

Los orgullosos tienden a quedarse solos, porque no pueden admitir cuando lo sienten o cuando simplemente necesitan alguien que los sostenga.

 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.