Vermisst : The colorado project

XXXXII

- ¿Qué haremos ahora? – Preguntó Harry mientras sostenía a Aaliyah en sus brazos, ésta muy ocupada jugando con Louis, quien ocultaba su rostro con sus manos y se lo descubría, haciendo a la pequeña reír mientras esta intentaba tomar sus manos para que deje de hacerlo.

- Podemos ir a Pedesina – El ojiazul sugirió, observando a Harry antes de colocar su mentón sobre su hombro, este fijando su mirada en sus labios antes de levantar sus ojos a los orbes azules frente a él – Mis tíos trabajan allí. Podríamos pedirles ayuda.

- Les soy sincero, yo no quiero seguir escapando – Murmuró Finn mientras frotaba sus rodillas, suspirando – Quiero volver a Argentina, buscar a lo que me quede de familia. 

- No creo que sea seguro volver, Fi – Respondió Skyler, sentándose a su lado y luego pasando su brazo por los hombros del chico – Si encuentran a un niño que se perdió hace años, cortarán la alerta y te rastrearán de nuevo.

- Pero ya no quiero vivir así, quiero y necesito estabilidad. Estoy cansado de todo es… – La pelirroja se sentó junto al castaño, dándole un sobre sin decirle sobre su contenido - ¿Y esto?

- A veces, es mejor no preguntar – El chico quiso abrir aquel extraño gesto de su alegada hermana, pero la chica tomó su mano sin cruzar miradas – Ahora no, cuando estén lejos.

- ¿Tú no vienes? – Louis frunció el ceño, a lo que Sara negó.

- Tengo asuntos sin resolver y un chip que no puedo quitar. No se preocupen, y no se cuestiona – Dijo con un tono levemente amenazante. Todos se observaron antes de asentir con duda, ya que confiaban en la joven más la preocupación allí estaba – Skyler, tú ya sabes.

- Sí, sí, vale – Este asintió, bajando la cabeza con una sonrisa mientras se rascaba la nuca nerviosamente, llevando su mirada a sus pies cuando notó que Louis lo observaba.

- A ti es a quien más extrañaré Aaliyah – Sonrió al ver a la bebé quien comenzó a removerse en los brazos del rizado, éste sentándola sobre el suelo para que, inesperadamente, comenzara a gatear torpemente hasta la pelirroja, golpeando el suelo con sus manitos y arrastrando sus piernas, dejando a todos encantados.

 La chica abrió sus brazos, la bebé subiéndose con cierto descaro, lastimándose levemente el tobillo con aquella alfombra cuyo roce quemaba. Sara tomó su pequeño pie y lo curó al instante antes de que llorara, luego acariciando su nariz y entrecejo con suavidad; La bebé solo dijo ‘’Oh’’, como si se hubiese sorprendido.

Louis rió suavemente ante aquello, sus ojos llenándose de brillo al recordar a sus hermanas cuando eran de la edad de quien era ahora como su hija.

Nadie dijo nada luego de aquello. Todos se quedaron observando aquella escena mientras nadaban en un amplio océano de incertidumbre, apreciando la paz en la que lucía estar Sara mientras dejaba suaves toques sobre el rostro de Aaliyah diciendo ‘’Pop’’, a lo que la bebé reía desde el fondo de su pecho por alguna razón.

La simplicidad de ser un bebé.

Finn recostó su hombro sobre Skyler, quien recargaba su espalda en la pared. Ambos parecían más que cualquiera en aquella habitación, preocupados, y Harry supo que era por el futuro.

Aunque no quiso investigar nada más sobre qué sucedía en la cabeza de ambos.

- Deberían irse antes de que amanezca – Soltó Sara, rompiendo aquel ameno silencio – Tú cuídalos mucho, cielo – Esta le sonrió, reposando su pequeña mano en la mejilla de la chica. Sara cerró los ojos y frunció el ceño, la bebé con un semblante neutro pero sin quitar su mano de allí – Bien.

- ¿Qué fue eso? – Susurró el rizado, sin querer romper con el ambiente. Solo obtuvo como respuesta un guiño de ojo por parte de Sara.

Harry hizo un gesto con sus cejas antes de volverse al chico a su lado.  Notó cómo Louis leía la habitación; Alivio, miedo, ansiedad, y nada más.

La nada misma se encontraba a su lado y tenía ojos azules, como un abismo donde miras hacia abajo y ves oscuridad, probablemente absorbiendo las emociones que allí flotaban en el ambiente como un agujero negro.

Sintió unas frías manos acariciar su nuca y jugar con algunos mechones de cabello, y Harry supo que lo miró fijamente por los segundos suficientes para que fuese extraño. Cerró los ojos, suspirando, a la vez que pudo percibir un par de ojos sobre sí que no eran los del ojiazul, pero no supo quien o quienes.

- Iré a chequear si la camioneta funciona y a remover el hielo de los parabrisas – Anunció Skyler, reventando la burbuja de calma y susurros. El chico reposándose en su hombro lo siguió con la mirada al notar que ni siquiera lo miró al levantarse.

- Voy con vos – Se incorporó rápidamente, tambaleándose un poco en el proceso. Louis hizo una mueca ante aquello, un dolor agudo en su sien que le hizo pausar su respiración.

- ¿Qué sucede…? – Sara se levantó ágilmente de su lugar con la bebé en brazos, chistándole a la pareja. Ambos la observaron, mientras dejaba a Aaliyah en brazos del rizado nuevamente.

- Es normal cuando una o varias personas sienten muchas cosas al mismo tiempo. No sigas intentando leer la habitación, no estas preparado – El ojiazul asintió un poco avergonzado mientras presionaba sus índices en su sien y sus pulgares presionaban su mandíbula.




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