Mirando a través de la ventana, un sentimiento de melancolía corroe mi espíritu, son los pasos del huracán del tiempo que se dirigen hacia mí.
Mientras persigo el cisne que soñé y la inmensa perfección en busca de la felicidad, tropiezo con una infinidad de preguntas que abruman mi calma.
En busca de lo que nunca fui por decisión propia, me engaño con un disfraz sin encontrar el sentido de vestirla todos los días.
La confusión rodea mi existencia en un río de desconcierto sobre mi persona.
Busco una vaga respuesta que sé reconocer, pero me niego aceptar.
Ocultándome tras mil personajes entre tanto organizo un festín en el laberinto de mi mente.