Ahora debo vivir de la manera que se supone debo a hacerlo.
"Se una chica buena" dicen, aunque no puedo contenerlo más.
Está en frente de mí y es un extraño. Veo mi rostro en el suyo.
No hay forma de saber que vendrá; y en segundos la jaula está vacía. Abrió sus alas y voló lejos.
Finalmente libre, y todo el tiempo que estuvo en prisión solo se halla en su memoria.
La cadena se rompió, su nuevo rumbo es desconocido. Susurra palabras agridulces detonantes de un delirio.
Expedito de oscuridad, tiñendo su vida de amarillo y verde en todas sus tonalidades.
Convirtiéndose en el fénix que ascendió su vuelo.