Hay un extraño dentro de mí, alguien perdido en algún lado.
Un actor indiferente a mi persona que camina por la duda.
El extraño me lleva a casa, guía mis pasos y anestesia mis penas;
es mi amigo y mi verdugo.
Es blanco y negro: es el yin y el yang.
Soy un extraño, huyendo de mis ángeles caídos, ocultándome
detrás de una careta para vivir entre
la multitud.