La melancolía nace de las memorias resguardadas con recelo entre la tristeza y la felicidad.
Es la parte rota que junto del piso como un pordiosero que suplica por obtener un poco de empatía e igualdad.
La melancolía es mi amiga más antigua, que me lleva de la mano a los jardines abandonados del delirio.
Es el enredo que me hace reflexionar sobre dónde me encuentro. Es el sentimiento escrito en poesía y las aves muertas en mi propia utopía.