Todo es cuestión de tiempo y aún nada cambia.
Las preguntas que realizo guardan sus respuestas en el mar de los segundos perdidos.
Cada situación oscura que respiro en el aire, me arrastra al hoyo negro del pasado.
Las horas pasan y todo continúa. Estoy atrapada en las manecillas de mi antigua vida.
Dicen que todo es cuestión de tiempo, que tarde o temprano las respuestas obtendré.
Todo esto es relativo: el tiempo no perdona ni un porqué.