La deslumbrante exquisitez del cuestionamiento me conduce a casa.Libera mis pensamientos de los pastizales de la ignorancia.
La grandeza de lo aprendido me alimenta, fortalece mi conocimiento y enriquece mi calma.
Las cuestiones sin respuestas que en incertidumbre me dejaban, las he regresado al viento, despojándome del existencialismo que todavía no supero.