Más allá de las sombras, observo el amanecer con desmesurada ilusión.
Disfrutando de la vista que alguna vez pareció sombría y solitaria.
Más allá de la sobriedad, encontré la respuesta que buscaba,
enamorándome de la noche estrellada.
Vociferé y agité los pensamientos, pues más allá de la sombra
estaba mi complemento.
Más allá de la superficie, disfruté de la profundidad del agua,
donde todo era hermoso y solo observaba.