Como las campanas que suenan en navidad y el viento que se
lleva los deseos; observo la sangre estancada al preguntarme
quién seré.
Como las antorchas que iluminan las cavernas y el lobo
que aúlla en la noche, encuentro un motivo para ser buscada
en el bosque de la vida, guardando la esperanza de sobrevivir
con confianza.
Pero no todo es color de rosa, y camino como niño perdido
en las estrellas, sonriendo y besando las mariposas hechas
de cristal y polvo que intentan encontrar una forma para
volar alto.
Todo lo que hay ahora es un cielo que está cayendo.
¿Cómo encontraré un sitio seguro si no encuentro siquiera
el camino? Si todo lo que creía que me hizo ser real, nunca existió.
¿Cómo podré volar, sino alcanzo a tocar las nubes?
Si todo lo que tenía era trizas mías que me pertenecían,
que yacían a mi lado.
Porque todo lo que soñé, y tuve fue una epifanía que se
convirtió en una flor negra, creciente en la nevada de mis hombros.
¿Qué tal y rompo el pasado, y el futuro es una pluma en el aire?