Caminando en círculos, caigo en el socavón de la procrastinación,
desechando la cordialidad de un nuevo resplandor.
Con navajas y cadenas de acero me aferro al dolor, intento
sobrevivir de la misma manera que mi alma, aprendió.
Ciclos que deben romperse y raíces por enderezar, escarbo
en el hoyo de las almas en pena que añoro desechar.