Que difícil se vuelve confiar en esas personas que un día te hablaron mal de un conocido y que de un abrir y cerrar de ojos esos conocidos son su mejor amistad y hasta parte de su familia, es absurdo ver su cara de amor delante de esa persona y detrás odiando cada recóndito centímetro de su existencia. Debemos dejar de ser egoístas, valorar más a esas personas que estuvieron contigo sin juzgarte en todo momento, no poner excusas cuando esa persona te necesita, aprender a no ser egoístas y doble moral, aprender a simplemente ser un amigo leal y sincero.
Hoy en día pocos amigos se quedaron conmigo, pero por eso dicen, nunca ha sido cantidad si no calidad. Ahora es que lo entiendo...