aroma a café,
tú y yo sentados,
el viento sopla,
las tejas crujen, y
los truenos aparecen.
tus manos tibias rozan las mías,
miradas que hablan
besos que calman
las gotas empiezan a bailar
al compás de las risas.
las aves le cantan al Creador,
y la tormenta rompe el silencio sobrante.
tu presencia apacigua mis miedos;
es domingo,
me gusta cuando me haces café aunque tú solo tomas té.
