He sido mi propio amanecer,
cuando la noche era larga
y el sueño frágil.
Me he convertido en refugio,
en cobijo de mi ser entero,
he dejado de buscar afuera
lo que en mí florecía lento.
Hoy, en la quietud de mi alma,
reconozco que soy casa,
que soy hogar,
que soy amor.
#8353 en Otros
#2228 en Relatos cortos
#15172 en Novela romántica
#2863 en Chick lit
poesia narrativa para jovenes y adultos, amor propio nuevo amor y esperanza, poesìa mujeres
Editado: 08.12.2024