Crecí en un suelo hostil,
donde cada paso era una lucha,
donde cada sueño parecía imposible.
Pero incluso allí,
mis raíces se hundieron,
buscando agua en los rincones más profundos.
Hoy me sostengo con fuerza,
mis ramas alcanzan el cielo,
y aunque el viento me sacude,
mis raíces me mantienen en pie.
Soy el árbol que nunca dejó de crecer,
a pesar de todo.
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Editado: 08.12.2024