Serpientes se retuercen dentro de su estómago,
Dolorosa sensación de vacío al borde del desmayo,
Escuálido esqueleto, extremadamente delgado,
Colección de pellejos de los huesos colgando.
Se mira en el espejo de lente distorsionada,
De esas que ponen curvas en las casas encantadas,
Aún le sobran kilos, es una bola de grasa,
Aunque como una pluma sea ya de pesada.
La serpiente se queja, quiere su alimento,
Pero no va a satisfacerla, no le gusta su cuerpo,
Sueña con parecerse a una irreal modelo,
Y por lo tanto no puede seguir comiendo.
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Editado: 17.10.2020