Cuando pienso en ti en mi cara se dibujan mil sonrisas, cada una un verso tallado en la piel, un suspiro tuyo que el viento trae hasta mi.
Siempre serás mi vicio, mi pasión, mi más hermoso tormento de amor, mi ilusión callada, celada en el pecho - nadie lo adivina: qué eres mi complemento.
Cierro los ojos y recorro tu ser, con caricias de sueño y besos de querer, siento tus latidos vibrar junto a los, míos, un solo compás que al universo dio ritmo.
Me dejo llevar entre tus brazos de humo, y aunque ahora sea un sueño que me envuelve, creo que algún día nuestros mundos se unirán - he aprendido a esperar en mi realidad.
He visto jardines donde las flores cantan, he sentido brisas qué el alma acarician, lloviznas suaves qué la tierra abrazan, gente que llega y gente que se va.
He aprendido a reír con el corazón entero, a llorar con dignidad y luego renacer, pero sobre todo, he aprendido el arte de amar con fuerza, sin fin ni medida.
Cuando pienso en ti ya no hay escapatoria posible, ese sentimiento hermoso que vive en mi se apodera de mis días y mis noches claras, de mis madrugadas qué ahora me despiertan sonriendo, de cada instante que vivo y que siento profundamente, porque en ti encontré lo que siempre busqué: el amor que hace que el mundo valga la pena.
Se que llegará el momento en que tus manos tocaran mi rostro, que nuestros caminos finalmente se cruzaran, que el sueño se hará realidad y el tiempo se detendrá - porque cuando pienso en ti, todo es posible. ValVil
Editado: 31.01.2026