Versos Que Enamoran El Alma

LO QUE NUNCA FUE, PERO SIEMPRE VIVIÓ

Olvidando lo que nunca fue - un eco de "tal vez" qué nunca encontró hogar, la vida teje sus lecciones con hilo de piedra y miel, que de a poco van enseñando bien: qué el alma tiembla ante los buenos días, que pintan el alba de colores suaves y claros, pero también late fuerte con las despedidas que dejan en el pecho marcas de adiós y de amargura.

El tiempo es un tesoro inolvidable, un reloj que cuenta lo que no puede quedarse, tu amor hoy ya no me pertenece, y aunque el pecho se estreche, me resigno al pasar. Fuiste solo un bello sueño, un paisaje que floreció en la noche profunda, por momentos parece que queremos hablar pero las palabras se derriten, no existen en el mundo.

Estamos tranquilos aparentemente, como un mar en calma que guarda olas furiosas abajo, nuestros pensamientos son un desastre, un laberinto donde el corazón se pierde sin salida. Pues los pensamientos no son avenidas pavimentadas, son simplemente para caminar con paso seguro y recto, no son estaciones de trenes con rutas trazadas, con llegadas certeras y salidas al compás del reloj.

Me gustaría que estuvieras aquí conmigo, donde mi insomnio dibuje tu rostro en la pared, donde la quietud de la noche busque tu respiración, y el silencio ruegue por tu voz para no estar tan duro y frío. Quisiera ser el poema que llene tu corazón, que escriba versos de luz en tu alma oscura, pero la realidad golpea con fuerza el puño cerrado: solo fuimos páginas en blanco, largo silencio, nada más que una herida abierta.

Fuimos textos vacíos, sin nada que decir, un eco qué choca con el vacío y se desvanece, un triste pensamiento que vive en mi interior, que no sabe como escapar ni como dejar de existir. Hoy los susurros se ahogan en el viento helado, hoy los recuerdos agonizan entre latidos y silencios, mis demonios aún susurran tu nombre entre las noches, ocultos entre sombras, en la oscuridad qué me acompaña y me ciega.

Oculto mis ojos en las tinieblas, para no ver el espacio que dejaste al marcharte, las lágrimas me liberan de ti, son el río que lleva lo que nunca debió nacer. Olvidando lo que nunca fue, aprendiendo a caminar sin tu mano en la mía, la vida sigue tejiendo sus lecciones y el corazón poco a poco va cerrando la herida. ValVil




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.