Mil pensamientos cada día nacen del alma mía, de mil formas diferentes y en cada uno, oh mi bien, estás tú presente, porque mi ser se unió a tu corazón, y en esa unión, todo lo demás se desvanece y se olvida.
Mil pensamientos brotan del alma cada día de mil maneras diferentes, y en todos estás tú, brillando como sol en primavera, ¡en el murmullo del viento qué baila entre los árboles, en el brillo de las estrellas que ríen en la noche, en el aroma de las flores qué abren sus petalos al sol, en la nota de una canción que hace vibrar mi pecho; en los sueños que me llenan de esperanza al cerrar los ojos, en los recuerdos que hacen saltar a mi corazón al despertar, en las dudas que se vuelven risas con tu mirada, en las alegrías que se duplican al compartirlas contigo; en mil rincones de mi existencia, en mil instantes del día, tu imagen, tu amor, tu esencia esta ahí radiante y llena de alegría!.
Veo con la lucidez que solo el amor puede dar, veo con claridad lo que el mundo no sabe ver, veo con amor el fuego qué en tu alma arde y brilla, esa luz verdadera que ilumina mi camino, que saca de mi pecho el frío y el temor.
Veo tu sensibilidad, como un río cristalino que cura heridas y calma la locura del alma; veo tu sencillez pura como la mañana, que no necesita adornos para ser hermosa; veo tu simplicidad, un regalo del cielo y tu ternura, que envuelve mi ser como un manto de paz. ¡Te conocí y ya no soy el mismo de ayer! Doy gracias a Dios con todo mi ser: qué bendición fue que nuestro camino se cruzara, qué bueno que el destino nos unió en esta tierra. Antes de ti, caminaba solitario por el mundo, sin rumbo fijo, sin fe, sin un motivo que me sostuviera; los días eran tristes llenos de confusión y desanimo, y en mi corazón llevaba un vacío que nadie podía llenar.
Pero contigo llego el amor cantando de alegría, llego la fe que fortalece cada paso que doy, llegó la certeza de que estoy en el lugar correcto, y se fueron para siempre las sombras qué me atormentaban. Tú me enseñaste que el amor no se piensa con la mente, sino que se siente con cada fibra del ser, que se ve en los pequeños gestos que llenan la vida con sonrisas, y se vive con pasión, con un canto que nunca debe cesar.
Mi inspirada alma, mi tesoro más presiado, tú esperas ahí con calma, en la quietud de tu ser, a que te dedique versos tiernos, hechos con amor, versos que plantan en tu corazón sentimientos divinos, que hacen vibrar a tu alma con la misma intensidad que la mía.
Porque solo escribiendo se puede gritar lo que el pecho guarda, solo con palabras se puede sentir más profundamente, porque las palabras de amor tienen alma propia, tienen vida, tienen aroma, tienen un fuego qué nunca se apaga.
Mil y una letras salen danzando desde lo más profundo de mi corazón, giran en el aire como mariposas de colores, se entrelazan para formar frases maravillosas, frases que buscan enamorar a tu alma, frases que desean quedarse en ti.
Quiero que estas palabras sean como semillas que crezcan en tu interior y den frutos de felicidad, que construyan un puente entre nuestras almas, un puente de amor que resista el paso del tiempo, para que pueda vivir eternamente en ti, en tu mirada, en tu sonrisa, en tu amor divino. ValVil
Editado: 26.02.2026