Versos Que Enamoran El Alma

ES TAN PELIGROSO ESCRIBIR

Es tan peligroso escribir. Porque puedo decir cosas que el no sabía, cosas que guardé en el fondo del alma, en rincones donde solo la luna llegaba. Cosas de esos días en que el tiempo se alargaba, cuando el silencio entre nosotros hablaba más que las palabras, cuando lo que no se decía era lo más verdadero que existía. Cosas que ahora quieren salir a la luz, que buscan en las letras su propio camino, su propia forma de llegar hasta donde estas tú.

Es tan peligroso escribir, que nuestros sueños se juntaron cada noche, tejidos de la misma ceda de la imaginación, caminando por los mismos senderos de la esperanza. Noches en que los muros se desvanecian, en que la distancia no existía, en que solo éramos dos almas que encontraron su lugar. Sueños que pintaban mundos donde todo era posible, donde el amor no conocía barreras, donde nuestros corazones bailaban al mismo compás.

Es tan peligroso escribir que nuestros pensamientos eran, eran nuestros, un lenguaje único que nadie más entendía, un puente entre dos mundos que se hicieron uno. Pensamientos que se cruzaban en el aire, que se encontraban sin necesidad de hablar, que se tocaban sin necesidad de tocar. Eran nuestros, como un secreto sagrado, como un tesoro escondido en el centro de la tierra, como un canto que solo nosotros podíamos escuchar.

Es tan peligroso escribir qué mi voz hacia latir cada mañana a tu corazón, razón de cada sonrisa que iluminaba tu rostro, motor de cada paso que dabas hacia adelante. Hacia latir con fuerza, con pasión, con vida, haciéndole sentir que existía un propósito, que había un motivo para despertar cada mañana. Un latido qué resonaba en todo tu ser, que llenaba cada espacio de tu existencia, que convertía cada instante en un regalo.

Es tan peligroso escribir haciéndole gritar de alegría, de esa alegría que brota del fondo del ser, que hace vibrar el cuerpo y calentar el alma. Alegría que no tiene medida ni límite, que se expande como el mar en marea alta, que ilumina incluso los rincones más oscuros. Gritos que no son de ruido, sino de sentimiento, que no son de fuerza sino de ternura, que son el eco de lo mucho que te quiero.

Es tan peligroso escribir, que mis pensamientos siguen siendo todos tuyos, aunque el tiempo pase y las cosas cambien, aunque la distancia nos separe o el mundo gire. Siguen siendo tuyos, como el sol es de la mañana, como la luna es de la noche, como el mar es de la orilla. Tuyos en cada instante, en cada suspiro, en cada palabra que escribo, en cada sueño que sueño, en cada latido de este corazón que te pertenece.

Es tan peligroso escribir que cada letra que formo lleva tu sabor. El sabor de tus manos que tocaron mi piel, el sabor de tus labios qué conocieron el mio. Cada trazo en el papel es un recuerdo que vive, un instante que se queda, un sentimiento que no muere. Letras que se entrelazan como nuestras manos, que se abrazan como nuestros cuerpos, que se funden como nuestro amor.

Es tan peligroso escribir porque el papel guarda lo que el tiempo intenta borrar, porque las palabras se vuelven eternas, porque el amor que escribo nunca dejará de ser real. Aunque el miedo haga temblar mi mano al comenzar, aunque la duda me susurre en cada renglón, sé que escribirlo es darle vida a lo que siento. Porque el amor que no se dice es un grito callado, pero el que se escribe es un canto que resuena. ValVil




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