20 de noviembre
¿Palabras?
Sin palabras estoy cuando te veo, y ni hablar de la emoción que siento cada vez que sé que te veré. Mi corazón se detiene cuando te encuentro de sorpresa y luego revive como si corriera una maratón. ¡DIOS! A este paso me matarás de un infarto. ¿Cómo te vuelves más hermoso a medida que te veo? ¿Es posible? Espero encontrar la respuesta algún día mientras aún viva el sentimiento.