Explicito
No necesito mirarte, para desearte; no necesito excusas para querer acariciarte, es que, ¿no es suficiente el simple deseo de querer mojarte?, obviamente disfruto de tener el control de tu clima, que por mí tus piernas tiriten como carámbanos derritiéndose, que exquisita sensación esa que te hace alzar el cuello y cerrar los ojos, ¿la recuerdas?, o es que te perdiste entre tanto deseo.
No te preocupes, ese es el efecto de perder el miedo.