Viaje en el hoyo negro

Capitulo 3

POV Adaya

—¿A dónde exactamente nos llevan?—le pregunta Roxana al oficial y él voltea a verla cuando llegamos a un gran palacio y estamos frente a una gran puerta.

—Por ahora linda chica, irán al harem—le contestó.

—¡¿Cómo que al harem?!—dijimos al unísono yo y mi hermana y él oficial abre la puerta y nos recibe un hombre con la cabeza rapada y una túnica amarilla.

—Ellas son todas tuyas Quelal—dice el oficial marchándose.

—¡No!, ¡espere!. ¡No nos deje aquí!—Alejandra intentó ir hacía él con desespero pero, otros oficiales la agarraron—¡no!, ¡sueltenme!. Yo no vivo aquí, ¡sueltenme!—me acerco con rapidez a ella.

—Shus, cálmate. No sabemos que nos pueden hacer si saben que nosotras no pertenecemos a este país—le digo en un susurro al oído y ella se voltea a verme.

—¿Cómo es que estás tan calmada?, ¿acaso no nos van a obligar a acostarnos con un hombre que ni conocemos?—me dice y yo sonrío.

—Tengo un plan, tranquila—le digo y la veo tranquilizarse aunque sea un poco.

—Bien, niñas tomen asiento—manifiesta Quelal y nosotras todas que somos como diez chicas comienzan a sentarse en almohadas o sillas y mi hermana también, como no había más me senté en el suelo y Quelal se me acerca—no mi niña, no te sientes en el suelo. Salvenme los dioses si el rey sabe que hice a una de sus chicas sentarse en el suelo sin nada abajo—dijo y me hizo ponerme de pie—traigan una almohada más Gira—viene hacía mí una mujer de un metro 60 con túnica amarilla como Quelal y ella tenía piel morena y joyas en sus brazos y cuello con mucho maquillaje amarillo en sus ojos.

Me pasa la almohada y yo me siento—gracias—me dió solo una sonrisa.

—Ya que están todas bien sentadas me presentaré. Mi nombre es Quelal y soy eunuco del área del harem y junto con mi compañera aquí Gira, nos encargamos del harem—manifiesta él y nos mira a todas—una de ustedes tendrá el honor y privilegio de ser la siguiente reina y para eso están aquí para elegir a alguna de ustedes y las que no serán concubinas del rey.

—¡¿Qué dijo?!—mi hermana parecía volver a alterarse.

—Tranquila hermana—tomo su mano y eso como que la tranquiliza un poco.

Las demás chicas también comienzan a murmurar—¡silencio!—vocifera Quelal—desde hoy ya probablemente no volverán a ver a sus familias pero, ¡gócense!, que estarán algunas de ustedes con el grandioso rey.

—Ojala que el rey sea guapo—decían algunas chicas y yo me preguntaba que como era ese hombre si viejo y gordo y lleno de canas.

—Bien, chicas. Suficiente—nos manda a callar Quelal—para empezar deben comer algo y también darse un baño—me mira con cara de desagrado pues, yo me había ensuciado la ropa al verme acostado en el suelo y Alejandra, ella por igual.

Nos traen mucha comida y Quelal nos decía que no comieramos tanto debido a que algunas chicas se llenaban mucho el plato—aunque sea fruta, una chica como ustedes debe comer con medida y así verse delicada—toma una uva con dos dedos y se lo lleva a la boca—así como hice hagan ustedes, siempre comiendo con solo dos dedos.

—Bien—pensé.

—Si me viera comiendo una hamburguesa...—me dice mi hermana y yo me río.

—Tu—me señala Quelal—¿te parece graciosa está enseñanza?, a ver muéstrame como comes.

—¿Yo?—quería creer que no se había dado cuenta de mí.

—¡Sí!—bien, yo hago como él hizo con la uva manteniendo mi espalda súper recta y lo veo sonreír—¿cómo te llamas mi niña?

—Eh, me llamo Adaya—cuando digo mi nombre mi hermana me da un codazo—auh—me sobo el brazo.

—Mirenla chicas, como hizo ella es que deben comer—Quelal se pone a comer luego de decir eso y nos deja en paz por ahora.

—¿Por qué me golpeaste?—le digo por lo bajo a Alejandra.

—No debiste decir tu verdadero nombre.

—¿Y eso por qué?—¿cuál era el punto?

—Para que no nos maten o nos pongas a ambas en peligro al decir que no somos de este lugar.

—Va, tranquila. YAHWEH(Dios) no se ha muerto ni aunque estemos aquí así que, solo confío en que él tiene su propósito al traernos aquí.

—¿En serio?—ya me estaba empezando a molestar.

—Hermana...

—Si ya terminaron pasen a buscar sus nuevas ropas para cuando se den su baño con pétalos de flores del mejor del país y estén ya perfumadas procederemos a enseñarle algunas cosas que deben saber antes de ir antes el rey—Quelal me interrumpe y todas se paran de sus asientos emocionadas y a mi me daba igual pero, miro a mi hermana y cuando ve que son vestidos pone mala cara pues, a ella no le gusta nada eso.

A cada una nos dan un baño en algo parecido a una bañera pero, hecho como de piedras y allí nos entrabamos hasta dos de nosotras y nos bañaban con muchos pétalos de flores olorosos sin embargo, yo no quise que me bañaran—se hacerlo yo sola, gracias—le dije y mi hermana que estaba junto conmigo frunció el ceño.

—Vamos, deja que te hagan todas estas atenciones hermana pues, si YAHWEH (Dios) nos trajo a este lugar es por algo y solo disfruta este momento—parecía que se estaba burlando de mí.

—Su hermana tiene razón aunque, ¿ustedes son hebreas?—rayos, ¿qué le digo?

—Nosotras...—no sabía exactamente que decir y comencé a pensar a ver que decir hasta que...

—Somos de un lugar lejano llamado República Dominicana y estábamos en otro país por razones personales y terminamos en este país el cual se llama...

—Este país es Persia del rey Darius.

—Oh, bien—le doy una patada a Alejandra y la chica que nos estaba atendiendo se marcha a hacer algo.

—¿Cómo se te ocurre decirle algo así?—no pude evitar decirle.

—YAHWEH(Dios) nos librará de todo mal, ¿no fue lo que quisiste decir?—¿qué decir ante eso? pues, tenía razón pero, pensaba que tal vez era demasiado.

Pasan las horas y nos daban comida y nos llevaron como a un cuarto grande donde había varias camas y mi hermana y yo nos pusimos cerca.

Apagan las luces y de vista parecía que todos estaban durmiendo cuando yo me levanto y voy hacía mí hermana—es momento de escapar, es ahora o nunca.



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En el texto hay: viajeeneltiempo, rey, rey cruel

Editado: 18.07.2026

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