Esos días parecieron de algún modo,como si un espíritu apático se hubiese instalado en la casa. Era la calma engañosa que presiagaba tormenta.
El lunes, Beatriz llegó a su trabajo cerca de las seis cuarenta y cinco de la mañana. Era verano y debido a la hora temprana,el aire estaba agradable y fresco. Las luces de toda la casa parecían encendidas,era extraño. Sacó la llave y abrió el portón exterior y se encaminó hacia la puerta principal.
Abrió la puerta y entró al recibidor, se quitó sus tenis y se colocó unas sandalias de casa. Maritza asomó la cabeza desde el pasillo y le dirigió una mirada cargada de ansiedad.
Algo estaba sucediendo.
Bea terminó por entrar en la cocina y Maritza se acercó a ella susurrando, mientras el médico hablaba con alguien por teléfono. El marido de Maritza estaba en el otro extremo de la barra de la cocina, enviando un mensaje apresuradamente.
-Gera se ha desaparecido, papá dice que se ha despertado en la madrugada y Gerardo ya no estaba -
-Esta su mochila?,la cama estaba tendida?-
-Gera siempre tiende su cama al despertar -
Bea recordó -Es cierto -
-No está su mochila,ni su celular - Bea podía escuchar la ansiedad en el tono de voz de Maritza.
-Le han marcado?-
-No contesta -
-A que hora se ha dado cuenta el doctor que Gerardo no estaba?-
-Dice que se levantó a las cuatro y fue a la cocina por un vaso de agua y luego fue a su habitación a echarle un vistazo y ya no estaba -
-Crees que se fue desde anoche?-
-Eso creemos, papá ha estado llamando a sus amigos y a la policía -
El ambiente se tensó aún más, cuando el médico terminó la llamada y se acercó a ellas.
-Han checado las cámaras de los alrededores y salió cerca de las doce de la noche -
-Ay papá!- se lamentó Maritza - que vamos a hacer?-
El hombre tenía el rostro cansado, angustiado,lleno de ansiedad e incertidumbre.
-En media hora vendrá una persona a revisar su computadora - estaban desesperados -la policía dice que debemos esperar,no fue sustraído a la fuerza,no tenía compañía,se fue solo y por su propio pie- resopló - ellos harán la investigación, y búsqueda,me harán el favor de acelerar el proceso -
Maritza se acercó a su padre y se refugió en sus brazos echándose a llorar. El hombre la sostuvo y dirigió su vista hacia Beatriz.
-Usted que piensa Bea, recuerda si el dijo algo,o habló con alguien en días pasados , algo que nos dé una pista de dónde puede estar -
Beatriz lo pensó. Ella intentó recordar si había sucedido algo inusual con él chico en los últimos días.
Entonces recordó algo. Cuando había hecho la limpieza de la habitación del chico,un día entre semana,le había llamado la atención,un montón de hojas que el chico había botado a la basura , ella había notado dibujos con plumón oscuro, había abierto una de las hojas y había descubierto un dibujo muy bien hecho. Había abierto las otras hojas y todas tenían dibujos,eran dibujos extraños, pero muy nítidos y bien hechos. Recordó pensar que, estaban tan bien ejecutados que, era una lastima que se fuesen a la basura. Los había recogido, desdoblado y los había puesto en una bolsa de plástico encima del refrigerador.
-No sé si sea de ayuda - titubeó, las caras llenas de angustia tanto del padre,como de la hija,la animaron a continuar.- hay unas hojas con dibujos que Gerardo tiró a la basura,están arriba del refrigerador.-
Ella se dirigió hacia el aparato y bajó la bolsa desde arriba. Padre e hija la siguieron. Bea abrió la bolsa sobre la barra de la cocina y sacó su contenido ante la atenta mirada de ellos.
La playa.
Estaba sentado solo en la playa. Miró las olas golpear sus pies y alcanzar sus piernas.
Estaba colapsando. Era un cobarde,lo sabía. Dejar a su padre y a su hermana, lidiando con el dolor de perderlo, después de haber lidiado con el engaño y la muerte de su madre, era un golpe bajo.
Pero ya no soportaba vivir en el dolor todos los días Sentí dolor y vergüenza, por las fotos de su madre y su amante, que ella había publicado en facebook bajo otro perfil.
Alguien de la escuela las había descubierto y las había compartido entre sus compañeros. Se burlaban de él, diciendo tonterías e insinuaciones con cierta crueldad.
Incluso,su novia,con quién había estado por dos años,lo había dejado debido a eso. El se había aislado y no quería hablar con nadie. Tenía temor de que sacarán el tema. Estaba harto. Continuamente le enviaban mensajes obscenos junto a las fotos de su madre y el tipo ese.
Estaba destrozado mentalmente y espiritualmente. Después de lidiar con el círculo vicioso de los comentarios, los mensajes, los empujones y la calma durante un breve tiempo, se cansó de ello. Ya no quería luchar.
Sacó los tres frascos de su mochila mojada. Eran pastillas para dormir.
Vacio la mitad del primer bote en la palma de su mano y se los echó a la boca. Los trago con la ayuda de su botella de agua. Y continuó.
Las pastillas harían su trabajo,su meta era no volver a despertar.