Vida Abundante.

Desde lo profundo.

Gera no lo dijo, pero le gustaba la voz de Bea. Se había hecho la costumbre en esa última semana, que Beatriz le leyese por las noches.

Él no estaba inválido,ni impedido,solo débil y agotado emocionalmente. Herido en su espíritu.

-Cuando el guerrero murió,una figura bajó desde el cielo,como una gran,gran águila permeando sobre él.

Cuando se posó sobre el suelo de tierra, sus alas se plegaron casi hasta desaparecer. Pero su imponencia permaneció. Puso una rodilla en el suelo. Su mano sostuvo un puñado de tierra,esa misma tierra que él había creado con su mano. Entonces, cuando apretó el puño, la tierra tembló, se conmovieron los cimientos de los montes. La sangre de su Hijo había empapado la tierra.

Todo se volvió oscuro,cómo la noche. El temor y el miedo hizo presa de todos en la ciudad. Entonces él sostuvo el espíritu de su Hijo. Y se fue.-

Silencio. La baja y vacilante voz del joven se escuchó en la silenciosa estancia.- Es bonito - silencio.

-Bonito?, porqué?-

-Porque al final,el guerrero no estaba desamparado, es solo que su padre no podía ayudarlo en ese momento -

Beatriz asintió,no siempre los más cercanos eran quienes podían ayudar, aunque hicieran lo posible por hacerlo.

-Las personas,nos necesitamos unas a otras- sonrió un poco -las buenas personas -

Se acomodó la cabeza en la almohada y miró al techo de su habitación.

Beatriz acomodó el libro en la mesita y salió de la habitación,en la puerta se volvió - si necesitas algo despiértame -

Gera asintió casi imperceptiblemente.

Los días siguientes fueron una sucesiva y temperante acción previsiva.

El doctor colocó él mismo,un catre o cama plegable justo frente a la puerta de su hijo. Así que los días que el podía dormir en casa, se dormía ahí,como guardia vigilando el andar nocturno de su hijo, cuando él no estaba, Beatriz era la encargada de dormir a la puerta del muchacho,así que,sea que estuviese él o no en la casa, la puerta de la habitación estaba flanqueada por esa cama con alguien durmiendo ahí.

Aquello no era del gusto del muchacho por supuesto, pero el padre había permanecido firme, incluso le dijo a Beatriz que prefería que ella no hiciese nada en la casa, pero que su hijo estuviese vigilado en todo momento

Eso significaba una alteración en la vida de todos y ciertamente para Beatriz era sumamente difícil, limpiar y cocinar cuidando al muchacho.

Dormir significó no dormir bien. Cualquier ruido la despertaba con el miedo de que Gera se fuese de nuevo y ella no lo sintiese.

Un fin de semana, hizo una visita a Teresa, la buena y ocupada mujer,se había dado el tiempo de sentarse con Bea y escuchar.

-No sé cómo hacer frente a esto Tere, estoy bastante cansada y vivo con el miedo a que se vuelva a escapar y que suceda mientras yo estoy de responsable de su cuidado -

Teresa sonrió. Le puso las manos sobre las suyas y le dió unas palmaditas. Bea vió las manos de Teresa y observó las venas que se veían a través de su piel. Esas manos que hacían tanto trabajo. Le invadió un sentimiento de agradecimiento.

-Tienes tanto que hacer y aquí estoy yo con mis dramas y tú escuchandome-

Teresa volvió a palmar sus manos y se rió -Creeme me hace bien escuchar, puedo descansar un poco de lo mío -

-En cuánto al miedo... El miedo desgasta. -La miró a los ojos - Beatriz, que ha hecho Dios en esta situación?-

Beatriz no respondió de inmediato, se quedó mirándole sin entender a la primera.

-Que ha hecho Dios?-

-Si, que ha hecho Dios por esta familia hasta ahora -

-Bueno..-Bea intentó pensar - en primer lugar,pues Dios salvó a Gera de morir ahogado -

Teresa asintió.

-En realidad es todo un conjunto de cosas. Desde que su padre se dió cuenta que él no estaba,se actuó rápido y.. pero.. aún así,fue un milagro Teresa, se tragó un bote y medio de pastillas, estaba cerca de la orilla cuando lo encontraron,es..es un completo milagro que esté vivo, tenía agua en los pulmones,estaba frío,yo lo toqué...y aún así volvió, Dios lo hizo volver -

-Entonces tu crees que hay un Ser divino al que llamamos Dios, que intervino para el chico pudiese vivir?-

-Claro que sí!,las cosas que han sucedido lo demuestran,no tengo duda alguna -

-Beatriz- Teresa hizo una pausa - porque no tienes dudas?-

Bea miró a Teresa fijamente.

-Porque el también me salvó de morir a mí - levantó una mano -Tres veces,tres veces Teresa!- y se echó a llorar, era conciente de que cuando estaba pisando fondo en su vida, ahí había estado una presencia,una presencia espiritual que había visto su situación y escuchado sus súplicas -

-Realmente le importamos a Dios Bea, desde el vientre,somos tejidos por sus dedos invisibles,esa presencia divina nos ha amado y sostenido hasta ahora, podemos acercarnos en oración a Dios, a pesar de lo que somos, y de lo que hemos hecho, nuestras equivocaciones, las veces que hemos hecho mal al prójimo, las veces que hemos traicionado o dañado a alguien Dios nos recibe si vamos a él sinceramente y arrepentidos de todo el mal que hemos hecho alguna vez -

-Le he deseado la muerte a Santiago Tere,he deseado que se muriera! He deseado matarlo yo misma!- se echó a llorar.

-Te entiendo, es la naturaleza humana, intentando hacer justicia o deseando hacer justicia por mano propia, pero en Dios la justicia no se lleva así -

-Como entonces?-

-Reconociendo nuestros propios pecados y confesandolos a Dios -

Beatriz guardó silencio. Intentando entender.

-Pero..-

-Pero el ha hecho más mal que yo-

-Es posible, pero eso no te exime a tí de lo que tú has deseado y hecho -

Era una idea revolucionaria, mirar dentro de ella,antes de mirar en su agresor.

Eso la molestó. Él era más malo, más malvado que ella.

-El es más malo que tú,no es cierto?- sorprendida volvió la vista hacia Teresa - pero no estamos hablando de él ahora, estamos hablando de tí, de lo mucho que Dios ha hecho por tí -




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