Ella no supo qué decir ante tal pregunta. ¿A qué se refería con eso? ¿Escapar? ¿Escapar a dónde? De por sí ya estaban en un mal lugar, ¿a dónde más podrían ir?
Elsa: ¿De qué hablas, Ander?
Preguntó con una cara confundida.
Ander: Me refiero a que hay que huir de nuestras vidas. Aunque no recuerde nada, ya lo perdí todo. Estoy en lo más bajo que he estado en mi vida y pensar que simplemente puedo escapar y empezar otra vez me da mucha, mucha, mucha...
Elsa: ¿Libertad?
Ander: ¡EXACTO! ¡Piensa en las posibilidades, Elsa! Somos jóvenes, podemos hacer literalmente lo que queramos. Solo piensa en olvidar el pasado y vivir en el presente.
Elsa: ¿Olvidar el... pasado?
Ander: ¿No te gustaría eso?
Elsa: A mi me encantaría eso.
Dos personajes totalmente distintos. Alguien que no recuerda su pasado y alguien que quisiera olvidarlo.
Diferentes circunstancias llevarán a diferentes caminos.
La chica que escuchaba atentamente se levantó del suelo con una cara decidida.
Elsa: ¡Y-yo quisiera eso!
Ander: ¡Está decidido! Sé que será difícil, pero no te preocupes porque...
???: ¡Salgan de donde estén, asesinos!
Un grito proveniente de un megáfono se escuchó a varios metros de donde estaban. No había duda. Los policías regresaron.
Ander: ¡No puede ser posible!
Elsa: ¡No grites, Ander!
Ander: ¡Te digo lo mismo, Elsa!
Ambos empezaron a correr. Tenían mucha dificultad manteniendo el paso del otro gracias a la lluvia que todavía no cesaba. Más aparte, agregando el hecho de que el camino estaba todo enlodado y con ramas y rocas por todas partes.
Ander: ¡Elsa! ¿Está bien si te tomo de la mano?
Él ya había notado antes la incomodidad y el miedo que sentía cuando él la tocaba o hacía algo rebuscado. No sabía el porqué, no tenía por qué saberlo, pero quería respetarla. Quería que ella supiera que podía poner toda su confianza en él.
Elsa: ¡Sí, está bien Ander!
Ander agarró su mano y juntos salieron corriendo sin rumbo. Moviendo sus piernas sin parar, solo siguiendo su instinto con la lluvia siendo lo único que escuchaban acompañado de pisadas rápidas llenas de lodo.
Aunque por el momento estuvieran siendo perseguidos por los policías, Ander no podía ocultar un sentimiento raro que lo estaba inundando, uno que había olvidado.
El sentimiento de estar vivo.
Estaba cansado de repetir la misma rutina de solo ir a trabajar, regresar a su departamento y dormir. Repetir la misma rutina llega a ser agotador, más aún cuando, técnicamente para él, ha sido toda su vida así. No tenía ninguna duda de que su vida antes del accidente era mucho mejor que la que tiene ahora.
Hasta este momento.
Debido a esta adrenalina de ser perseguido por policías y a la vez correr a máxima velocidad sujetando la mano de una chica, hizo que despertara algo dentro de Ander.
Oh no, puede que me vuelva adicto a esto. ¡Se siente tan bien!
No quería para nada volver a su anterior vida. ¿Duró poco? Sí, pero estaba cansado. Sabía que no era la mejor decisión y también sabía que tomar esta decisión sería lo mismo que tirar su vida a la basura.
Se le fue concedida una segunda oportunidad al haber sobrevivido a aquel accidente, pero debido a esto, ya no tiene casa ni amigos ni algo que lo motive a vivir. Fue lo mismo que haber perdido la vida.
Volvió a nacer, ahora como un adolescente y como todo adolescente tomará decisiones irracionales que sabrá que en el futuro terminará arrepintiéndose de ello.
Elsa: Ander, ¿qué harás después de encontrar a tu padre?
Ander: Le haré preguntas sobre cómo era y recuperaré mi memoria.
Elsa: ¿Y luego?
Ander: ¿Y luego...?
Una simple pregunta que Ander no pudo contestar inmediatamente.
Porque estaba claro.
No tenía idea.
Ander: Ya veré.
Aunque esa es su meta principal, no tenía en mente qué haría después. Ya se había hecho la misma pregunta una y otra vez y sigue sin encontrar una respuesta.
Después de varios minutos de estar corriendo, el grito de los policías y la lluvia cesó.
Cada vez era más imposible ver el camino.
Ander: Parece que ya no nos persiguen. Podemos descansar un momento.
Ambos pararon e intentaron agarrar aire después de correr por minutos a toda velocidad.
Estaban llegando a su límite y el aire frío junto con el lodo no ayudaba.
No sabían qué hacer en esta ocasión. Tal vez dormir justo ahí. O seguir caminando sin rumbo ni luz.
Ander: ¿Deberíamos acampar aquí? ¿Qué dices, Elsa?
Ella se quedó pensativa por unos momentos. Como si estuviera pensando en cuál sería la mejor respuesta.
Elsa: Yo preferiría seguir caminando.
Dijo con voz muy bajita.
Ander: ¿Eh? ¿Estás segura? No se puede ver absolutamente nada.
Elsa: Aun así...
Ander: Dime qué pasa, Elsa. ¿Hay algo que te molesta?
Él guardó silencio esperando a que aquella chica empapada dijera algo, pero su boca permaneció cerrada.
Ander: Sé que todo esto fue mi culpa y te pido disculpas de todo corazón, pero es peligroso que sigas caminando por ahí sola y sin luz. ¿Qué tal si te encuentras con un animal salvaje o algo peor?
Elsa: ...
Él vio la cara complicada que estaba haciendo. No podía entender qué era lo que pensaba ni lo que le incomodaba.
Había escuchado con anterioridad que las mujeres son difíciles de entender... y vaya que lo son.
Al final el chico suspiró.
Ander: Bueno, hay que seguir caminando.
Elsa: ¡NO!
Ander: ¿Eh, ahora qué pasó?
Elsa: Es solo que... a decir verdad, Ander. Quisiera dormir... sola...
...
Pfft.
El sonido de alguien queriendo contener su risa fue escuchado.
Elsa: ¿¡Q-qué te pasa!?
Dijo avergonzada.
Ander: Perdón, perdón. Solo tenías que decirlo, ¿sabes? No hay nada de malo.
Elsa: B-bueno. Buenas noches.