Min-Soo y Akira se sentaron en el jardín de la casa de Min-Soo, tratando de procesar todo lo que había pasado.
-Akira, ¿qué vamos a hacer? -preguntó Min-Soo, su voz llena de preocupación-. Mi familia no va a dejar que me quede con la casa y el dinero de mi abuela sin luchar.
Akira pensó por un momento.
-Tenemos que encontrar una manera de proteger tus derechos -dijo-. ¿Has hablado con el abogado sobre esto?
Min-Soo asintió.
-Sí, me dijo que necesitamos reunir algunos documentos y pruebas para demostrar que mis tíos no son aptos para cuidar de mi abuela y de su patrimonio.
Akira sonrió.
-Eso es bueno -dijo-. Podemos empezar a trabajar en eso de inmediato.
Min-Soo sonrió, sintiendo un rayo de esperanza.
-Gracias, Akira -dijo-. No sé qué haría sin ti.
Akira se sonrojó ligeramente.
-Siempre estaré aquí para ti, Min-Soo -dijo, su voz baja.
De repente, Min-Soo se levantó.
-Vamos a hacer esto -dijo-. Vamos a luchar por lo que es mío.
Akira se levantó también, sonriendo.
-Vamos -dijo-. Juntos.
#5583 en Novela romántica
#1928 en Otros
#341 en Novela histórica
libro de romance/drama, libro muy recomendado, libro juvenil
Editado: 29.05.2026