Villains

#1 - Seattle

Una nueva escuela es como llegar al infierno por primera vez y sentir que la incertidumbre de lo que va a pasarnos es la verdadera tortura.

Y eso se intensifica monumentalmente cuando esa nueva escuela no es común y corriente, sino una Academia Privada con todas las letras de "somos los mejores".

Me mudé a Estados Unidos con mi tía después de que mis papás se divorciaron pensando que la edad de 18 años era suficiente para no afectarme de por vida. ¿Qué creen? Se equivocaron. Siento que me engañaron toda la vida ya que solo se casaron y se toleraron hasta que yo fuera mayor de edad. Cada cumpleaños, pijama, cena familiar, Navidades... todo fue un gran acto de fantasía que para ellos no significó nada.

Ahora entiendo porqué me vieron como a una loca cuando les pedí un hermanito a los 5 años.

—Va a ser fabuloso — mi tía maneja por las calles congestionadas de autos con tanta confianza como si fuera la reina del lugar. Hace una hora que dejamos el aeropuerto y todavía me siento en la nebulosa — Vamos a pasar mucho tiempo juntas, como mejores amigas pero mil veces mejor porque somos familia.

Mi tía Sussy es la oveja negra de la familia del lado de mi padre. Extrovertida, simpática, alocada y aventurera. Se mudó de su casa a los 15 para vivir la vida como si cada día fuera el último. Pero siempre estuvo presente en mis mejores y peores momentos. Debe ser la única pizca de realidad en mi niñez de mentiras.

Se quedó en este país cuando conoció al amor de su vida y vivieron un romance de verdad. Hasta que trágicamente enviudó. Pensé que eso la destruiría, que la volvería fría y distante. Lo amaba demasiado. Pero estaba en un error. Sussy tuvo sus meses de duelo y luego agarró la vida por los cuernos para seguir adelante.

—No te emociones mucho, tía. Todavía soy esclava del sistema, ¿lo olvidas?

—Solo cuatro años. Y nadie tiene que pasarlos con el ceño fruncido. La diversión está a la vuelta de cada esquina.

—Si, salvo que mis esquinas están llenas de cerebritos gringos que ocultan mal su xenofobia.

—Ay no, no hagas eso, linda. Cuando llegué a este país, todo el mundo me decía que iba a terminar muerta en una zanja a manos de algún grupo conservador contra inmigrantes. Y mirame: 10 años después y no solo estoy viva, soy la reina de las inmigrantes.

Sussy trabaja en una ONG especializada en ayudar a las mujeres latinas a establecerse en Estados Unidos. Tiene su sede en Seattle donde "casualmente" radica también la prestigiosa ACA (Academy of Contemporary Art).

Cuando dije que quería estudiar literatura, esta fue la única opción que mis padres aceptaron. Ya sabemos el porqué, ¿verdad? Y aunque no era mi primera opción, dado que solo asisten hijos de importantes artistas que ya tienen la vida resuelta aunque decidan tirarse en una playa de Miami el resto de su vida... creo que alejarme tanto de casa es justo lo que necesito en este momento.

—No soy tú, tía. La vida se me resbala de las manos como un torrente imparable. Y si me dejo llevar con la corriente, puedo acabar donde me pierda para siempre.

—Dios, amor. Primero que nada, hablas tan bonito. Seré la tía de la mejor escritora de todos los tiempos. Y segundo, a veces ese torrente nos deja donde realmente nos encontramos a nosotros mismos.

—Ya vi de quién heredé el don.

—¿Y qué creías? Tus padres nacieron con un palo en el trasero, mi niña.

Ambas reímos, y cuando quiero darme cuenta, llegamos a su departamento. En realidad es una mansión reconstruída de alguna época clásica. Sussy adora las cosas de este estilo, porque siente que así es parte de la historia. Este barrio llamado Ballard tiene muchos edificios así, y por lo que he investigado, es una zona de bastante lujo aun para los que no son millonarios.

La avenida principal está a pocas cuadras y la tía prometió llevarme de compras previo a mi visita a la escuela y posterior mudanza. Si, voy a vivir en el campus como toda una estadounidense pero pienso dedicar mis fines de semana a mi querida tía, siempre que ella pueda. Es la única amiga que tengo aquí y por más que ella diga lo contrario, estoy segura que eso se va a mantener hasta que me gradue.

Alerta de spoiler: soy pésima haciendo nuevos amigos.

Y aunque suene repetitiva, tengo que agradecer eso nuevamente a mis padres quienes le pagaban a los niños de primario y secundario para venir a mis fiestas. No es que no sepa cómo entablar una conversación o ser amigable. Es solo que tengo un humor bastante sarcástico, siempre veo lo peor en las personas. Y lo último que necesito en mi vida es rodearme de más gente tóxica.

—Vamos a dejar la mayoría de tus cosas en el auto — me dice mi tía. Es la mejor decisión ya que esta tarde es la visita, y mañana ya debería instalarme en el campus. — Quiero que veas la casa, hice algo especial para mi sobrina favorita.

—Soy tu única sobrina.

—No tener competencia igual es una victoria.

Subimos las cosas por el ascensor aún temiendo que se quede a la mitad del camino. Y lo admito, mi tía puede estar loca pero tiene un gusto exquisito. Vive en un espacio totalmente abierto, sin muros ni divisiones de espacio. Hay plantas casi en cada rincón y estantes con cientos de libros, de los cuales la mayoría deben ser de espiritismo o budismo. Aunque no descarto alguno de física o mecánica. Sussy siempre me dijo que aprendiera de todo porque el mundo es de aquellos que intentan no solo para tener éxito sino también para fracasar y volver a intentar.



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En el texto hay: misterio, roamnce, dark academia

Editado: 16.05.2026

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