Preparada para mi primer día de clases, con el uniforme azul un poco desprolijo porque, bueno, nadie lo lleva perfecto. Los estudiantes han tratado de hacer que la administración deje atrás esta tontería de la identidad estudiantil por mucho tiempo. Pero la tradición pesa más que cualquier cosa incluso en una escuela de arte.
La falda azul combina con la corbata y la camisa blanca. Y aunque no me resulta un diseño muy original, admito que el blazer del mismo tono es hermoso. Hace que cualquier mujer se sienta hermosa con su figura.
Kenji me había hecho un breve tour por algunas alas de la academia. "Solo para que siempre puedas encontrar el baño" dijo, pero yo creo que solo quería presumir de que tuvo mucho tiempo para conocer el lugar habiendo llegado casi una semana antes del inicio de clases.
En el ala de Teatro era imposible circular. Había tanta gente en los pasillos recitando obras y vistiendo disfraces, que por un momento me creí perdida en el tiempo. Mientras que el ala de Música por poco me deja sorda. Podía escuchar la sinfonía de Beethoven al piano en un salón y al siguiente me abordaba un cuarteto de violines intentado uno de los covers de Los Bridgerton.
Obviamente le pedí a Kenji que me llevara al ala de Arte, donde las paredes me resultaron menos creativas de lo esperaba. Bueno, en realidad esperaba decepcionarme pero igual no es agradable que sean tan fríos y conservadores. No vi a Puck en ese breve recorrido, pero un par de chicos me fotografiaron sin que yo estuviera haciendo nada interesante.
Mi roomie me explicó que algunos hacen fotorealismo con el arte y siempre buscan caras nuevas para su trabajo. Me sentí tan halagada como asustada. ¿Mi cara en una pintura realista? Solo profundizarían en defectos de cutis que el photoshop generalmente cubre.
Obviamente el ala de Literatura fue, es y será mi favorita. Los retratos de los mejores escritores del mundo adornan los muros. Incluso hay algunos cuyo reconocimiento es notorio pero rara vez se los menciona como los mejores autores de su tiempo. Como Mary Shelly, o Salinger. Esto sí que me ha sorprendido.
La mayoría de los muebles son de la madera más oscura que pude imaginar, y por supuesto la amplia escalera del centro no puede faltar en un edificio de este estilo. El piso superior es donde están los salones, mientras que el inferior es el área común de todos los cursos. Avanzados y iniciales como yo, comparten espacio, según dice Kenji, para ayudarnos mutuamente en nuestro paso por la ACA.
Yo creo que ni él puede confiar en ese cuento absurdo. Solo es una excusa para no tener que admitir la cruda verdad. Al juntar a los alumnos que sobrevivieron a los primeros años, le dan la oportunidad a los nuevos para entender dos cosas. La primera, las anecdotas y experiencias de los más grandes existen para asustarnos. Así demuestran que esta no es una carrera sencilla, sino que hay profesores desgraciados, trabajos que nos tendrán despiertos toda la noche, y nuestra vida social (si es que teníamos) dejará de existir).
La segunda, no todos los aspirantes a tener una carrera en literatura cumpliran ese sueño. Ni siquiera la mitad de los de primero pasarán al siguiente semestre. Porque solo aquellos con suficiente estómago para ponerse en primer lugar sin importar nada ni nadie más, puede aspirar tan alto.
Personalmente, nunca le tuve miedo a los desafíos. De lo contrario, no me hubiera mudado para empezar. Entendía cada advertencia, las asimilé, las agradecí y ahora estoy lista para mostrar que este es mi lugar.
¿Qué es más motivador que el que te digan que no puedes lograr algo?
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—¿Qué tal tu primera clase?
Ya que Kenji estudia en el ala de Música, Jonas es la única cara conocida que tengo cerca. Me sorprendió gratamente que me hablara después de la pequeña riña que tuvimos ayer, y que él demostrara ser alguien (bastante) rencoroso.
La verdad es que sigo un poco molesta por su actitud tan infantil. De todos los del grupo es el que menos confianza me inspira. Pero si vas a Roma, encuentras romanos.
—Ya llevo como 3 clases esta mañana — confieso — Y solo medio almuerzo en el estómago.
—Si, deberían avisarte que eso puede pasar en el flyer de admición. "Sin vida social ni cuidados alimenticios"
Fue gracioso, lo admito.
Ambos caminamos por el pasillo porque tal parece que compartimos la clase del infame profesor Hudson. Además de Ava y los demás, he oído rumores muy grotescos de ese hombre. Es notable que a cualquiera le daría miedo toparse con él. Y estoy emocionada.
Siempre que no implique hacer amigos o contar mi historia personal, cada desafío que enfrento solo me hace más fuerte. Tal vez solo parafraseo pero confío en esa cita. Tengo qué. O no hubiera sobrevivido a lo de mis padres, mudarme, empezar de cero y estar sola el 95% del tiempo de mi vida.
Jonas tiene opiniones muy fuertes sobre varios libros que vamos comentando por el camino. Creo que es el científico en su interior el que analiza las lecturas y no su alma de escritor.
Piensa que los patrones de escritura de cada autor se repiten en todos los libros del mismo, como si se refugiaran en su gran éxito para no perder el mismo mientras sigan publicando. Y se detiene en ejemplos claro para explicar su punto.