Villains

#7 - Noche Secreta

—Pensé que Hudson había exagerado el primer día — digo agotada mientras Jonas y yo salimos de la clase — Pero de verdad quiere matarnos.

—La primera semana fue de calentamiento — responde — Ahora viene lo duro.

Nueve ensayos. Cinco análisis. Una docena de lecturas. Y un examen dentro de las próximas semanas. Me tomo la clase de Hudson muy en serio, y sobre todo procuro estar preparada para todo con él. Pero ese hombre sobrepasa con proporciones épica el concepto de "trabajar duro".

—Tengo que prepararme mejor para las clases — digo. Jonas me sigue al patio central por aire fresco — Creí que estaba bien pero ahora es como empezar de cero.

—No te preocupes. Podemos estudiar juntos, ya te lo dije.

—Cierto, es mejor que acepte ahora antes de que te retractes.

Él sonríe alegre. Una sonrisa que no le he visto esbozar con nadie más que conmigo. La teoría de la tía Sussy va cobrando fuerza, me parece. Y en realidad, eso no me gusta nada.

—¿Mañana en la noche? — pregunta entusiasmado.

—¿Por qué no hoy?

—Tengo cosas que hacer. Pero mañana soy todo tuyo.

Diganme loca, pero esas "cosas que hacer" se escucharon muy sospechosas. Tal vez estoy tremendamente equivocada y Jonas tiene una novia secreta de la que nadie sabe. Dios, espero que sea eso.

Caminamos hacia el comedor para encontrarnos con nuestros amigos. Afortunadamente llegaron antes que nosotros, y nos compraron la comida previo a que las hienas devoraran todo.

La gente de Danza consume más calorías de lo que esperaba. Aunque supongo que es normal siendo que se mueven todo el día y tienen que reponer energías.

Saludo a todos mientras me siento entre Kenji y Jonas. Mi sonrisa se tensa cuando veo que mi plato tiene un risotto con mariscos que seguramente cuesta más que toda la ropa que llevo puesta.

Me siento algo rara de dejar que ellos paguen siempre, así que después de cada comida pago mi parte al que invitó. No es que el dinero me falte o no pueda costear una comida para mis amigos, pero no estoy trabajando y todo lo que me envían mis padres es para la colegiatura. Tengo que ahorrar todo lo que pueda.

—Hey ¿alguien sabe cuánto pagan por asistencia a docentes? — pregunto.

—¿No te alcanza todo el trabajo que es estudiar para las clases? — pregunta divertido Kenji — Te he visto toda la semana y ya has perdido más cabello que mi gato.

—Tú no tienes gato — le recuerda Ava.

—El gato de mi abuela es mi gato. Mr. Peludito.

Mas allá de las bromas y la inminente verdad de que las clases apenas comenzaron y ya me están enterrando en tareas, Oliver me explica el proceso de asistencia. Tengo que ir a Administración y llenar un formulario. Ellos evalúan mi expediente y seleccionan al docente que más me necesite.

No pagan mucho y puede ser un trabajo exigente. Más estoy segura que estar tan cerca de los profesores puede crearme contactos invaluables, y prepararme mejor para las clases.

La única contra que en realidad me preocupa es que tendré mucho menos tiempo libre para tener encuentros espontáneos con Puck. Tendré que conformarme con verlo a la distancia.

Mientras Kenji no deja de hablar de su nueva rutina que la veremos más pronto que tarde, a nuestro alrededor el ambiente se siente algo pesado. Como si una avalancha de nieve estuviera a punto de caernos encima y fueramos los únicos en no darnos cuenta.

Bueno, Ava lo notó primero.

—Ay genial — murmura — El trío de tarados fijó ruta directa a nuestra mesa.

Volteo discretamente, asi como Kenji y Jonas, para ver a quienes se refiere. Aunque las opciones no son muy variables. ¿Trío? ¿Tarados? Quién más podría ser sino Burton y su séquito de actores de quinta.

Tal como dijo Ava, entraron al comedor solo para venir a nuestra mesa. Y no importa qué tanto quiera desviar la mirada, no puedo hacerlo porque el rey de los idiotas tiene la suya puesta en mí, y a diferencia de él, no soy ninguna cobarde.

—Otra chica ingenua que se une a mi grupo de acosadoras — dice Jake con soberbia — ¿No pudiste olvidarme después de lo del muelle?

—¿Qué cosa? — Kenji, Ava, Oliver y Jonas preguntan casi a la vez.

Me encojo un poco, no por miedo, sino por ira. ¿Es que nada en este lugar permanece en secreto?

—Ah, ¿no les dijo que ya nos conocíamos?

—No nos conocemos — refuto — Me tiraste una pelota a la cabeza y te negaste a disculparte.

—No voy a pedir perdón por el hecho de que no sepas atrapar un pase.

Quisiera gritar, para que les conste a todos, que ese pase no iba dirigido a mí. Y que de cualquier forma, de haber visto la pelota, la hubiera esquivado, no atrapado. Pero elijo callar.

Hombres como Jake se alimentan de la ira de las personas de sangre caliente como yo. A veces la mejor satisfacción es dejarlos esperando una respuesta.

—Tan idiota como siempre — murmura Kenji, aunque no lo suficientemente bajo.

—¿Dijiste algo, nenita? — Jake presiona su mano contra el cuello de Kenji con mucha fuerza.



#589 en Thriller
#266 en Misterio
#287 en Joven Adulto

En el texto hay: misterio, roamnce, dark academia

Editado: 16.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.