Villains

#22 - El chico enojado

Ava me dejó con los ánimos sensibles y fastidiados. No puedo pensar con claridad cuando salimos de los dormitorios para esperar en el comedor. Sigo volviendo sobre sus palabras. Que no me abro con la gente, que soy desconfiada, que me oculto tras mis muros. Nada de todo es mentira, pero al menos intento que sea un poco menos verdad cada vez, y siempre fallo.

Puck y yo esperamos en el comedor a que Jonas, su principal sospechoso, responda mi mensaje.

ALESSIA

Hola, sé que es tarde pero necesito que hablemos.

¿Nos vemos en el comedor en media hora?

Ya pasaron 20 minutos y aún no hay rastro de Jonas en mi celular. Lo cual me hace pensar que me está ignorando, como lleva haciendo desde la última vez que hablamos, o que oculta algo. Cualquier opción es una putada para mi.

En un día, ya he perdido dos amigos. Tres si contamos a Kenji, pero no estoy segura de hacerlo. Él dijo que no estaba enojado por dudar de su inocencia, que podíamos continuar como siempre. Ojalá haya sido sincero con ello, porque creo que será al que más necesite cuando todo esto acabe.

Se supone que el plan debe ser sencillo. Jonas aparece, le preguntamos lo mismo que a todos los demás y, según Puck, así probamos su culpabilidad. Quiero creer que en realidad no será así. Que Jonas no fue el asesino, no por lealtad a la amistad que creo que teníamos, sino porque solo es un chico con mal carácter, no un asesino. Pero para ser honesta, he pensado eso de todos menos de Jake o Hiela.

No sé cómo vaya a resultar este interrogatorio. Jonas debe estar molesto conmigo, y sabemos que lleva tiempo resentido con Puck. Ninguno de los dos somos sus personas favoritas ahora mismo. ¿Por qué nos diría la verdad?

Puck se ve tranquilo a mi lado. No me ha preguntado cómo me siento por la situación con Ava, pero su presencia es todo el apoyo que necesito ahora. Su mano sobre la mía, su calor cerca de mis nervios. A veces el simple gesto de estar es más fuerte que un torrente de palabras.

La media hora se cumple, y Jonas no llega.

—¿Aún no responde? — pregunta Puck.

—No, pero supongo que es normal.

—¿Ah si? Creí que te perseguía como un perrito necesitado de atención.

Volteo los ojos y luego le dedico una sonrisa.

—Te confundes, ese eres tú.

—Muy graciosa.

Ambos reímos. Me sorprende que con todo lo que está pasando aún tengamos la capacidad de reír así, como seres normales, en un lugar normal. Pero me agrada. Se siente bien escapar de la realidad de vez en cuando. Por eso amo los libros.

—La verdad es que ha estado distante conmigo desde que le dije que yo decidía con quien me junto o de quién me alejo — le confieso.

—¿No tomó bien que seas una adulta responsable de sus amistades? — pregunta sarcásticamente — Qué sorpresa.

—No seas cruel, él... solo está confundido en cuanto a nuestra relación.

—Se lo dejaste muy claro. Si no lo entiende, puede irse a freír espárragos.

Noto un poco de fastidio en su voz. Interesante de escuchar por parte de la superestrella de la ACA.

—¿Acaso estás celoso? — pregunto divertida, mientras empujo su hombro con el mío.

—Sería un mentiroso si respondiera no. Y se vería desesperado que respondiera si. Tú dime qué te parece y quédate con la idea.

Sonrío. Amo lo honesto que es.

—Me parece que compites mucho con Jonas. Y eso es estúpido. He estado más tiempo contigo que con cualquier otro en este lugar. Y casi nos besamos unas... 6 veces, creo.

Me alegra haber perdido la cuenta de nuestros intentos fallidos. Ya me estaba volviendo loca pensando en eso. Pero no le voy a agradecer al asesinato que hay de por medio por ello. Son muchas otras las cosas que debo pensar, como mi tía. Dios, esa pobre mujer no sabrá de mí en todo el fin de semana. Odio preocuparla.

Y mis exámenes. Sé que es tonto pensar en ello pero es preferible antes de sentirme una fracasada en el amor y en una investigación de homicidio. ¿Qué pasará con el programa de asistencia? ¿Tendré otro docente o todo mi esfuerzo se irá al caño?

Ay, por Dios. No he comido en todo el día. Mi estómago me odiará durante el resto de la noche.

¿Ven? Hudson es solo una mínima parte de mi ansiedad.

—Solo para que quede claro — Puck pasa su brazo sobre mis hombros posesivamente. Es la primera vez que lo hace así, creo que me agrada — Estoy celoso. Pero no porque Jonas tenga, o mejor dicho, crea que tenga una oportunidad contigo.

—¿Entonces por qué?

—Supongo que es la primera vez en mi vida que no estoy dispuesto a compartir algo. O dejarlo ir.

Ignoremos el hecho de que soy ese "algo". Cuando una siente cosas por la persona que lo dice, la objetivización de la mujer pierde todo sentido. Quiero ser ese "algo", quiero ser suya así como quiero que él sea mío. Y por eso soy abierta al responder.

—Tampoco me gusta compartirte.

Pienso en Hiela, y en todas las chicas o chicos que lo tuvieron antes que yo. Aunque técnicamente hablando aún no lo he tenido. Pero la idea es la misma. Toda esa gente que tuvo la fortuna de estar con Puck me provocan envidia, celos, enojo. Y nunca he sido esa clase de persona, o ese tipo de novia posesiva.



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En el texto hay: misterio, roamnce, dark academia

Editado: 16.05.2026

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