Tengo que salvarla.
Me sentí como Shrek al salvar a Fiona.
I need a hero
I'm holding out for a hero 'til the end of the night
He's gotta be strong, and he's gotta be fast
And he's gotta be fresh from the fight
Salvo que yo no soy Shrek, sino solo un millonario enamorado.
Voy corriendo con mis hombres detrás de mí cuando veo su silueta.
Está medio inconsciente, sus ojos parecen vagos
¿Que le hiciste maldito?
Guillermo intenta huir con Aurora en brazos, mientras sus hombres nos atacan.
Los alcanzamos, pero Aurora cae al suelo.
—¡AURORAAAA! —grito con todas mis fuerzas—. ¡Agárrenlo y llévenselo! —digo en voz alta.
—Sí, señor.
Se van con Guillermo.
—Aurora, cara, ya vas a estar bien.
Sí, supe toda la verdad desde el principio. Como les conté, Aurora me robó el corazón desde que éramos niños.
Perdí su rastro hasta que, hace tres años, volví a verla. Mandé a investigar sus movimientos de los últimos años: todo lo que había vivido y cómo, a pesar de ello, seguía siendo la misma niña dulce, convertida ahora en una mujer.
Quise acercarme, pero descubrí que tenía novio: una escoria.
Vi a Patricia un día en el parque, caminando con un hombre. Por un momento la confundí con Aurora, pero Patricia no tenía la marca de nacimiento en el brazo.
Descubrí todo sobre ambas y ahí tracé mi plan.
Sabía que Paty estaba enamorada de su abogado y que Aurora quería alejarse completamente de su ex.
Todo encajó.
Y no pienso perderla.
En cuestión de minutos llegamos al mejor hospital del país.
Les expliqué su historial clínico y su operación, y les conté que la habían sedado. Vine lo más rápido que pude.
Con suero e hidratación, ella iba a estar bien.
Estuve sosteniendo su mano todo el tiempo.
Se está despertando.
—Buenos días, bella durmiente.
Sonríe.
—Lorenzo —dice entre risas.
Pero rápidamente su expresión cambia.
—Me llamaste Aurora antes. ¿Desde cuándo lo sabes?
—Desde hace tres años. Nos conocimos hace muchos años, bonita. ¿Recuerdas este collar? —digo mientras dejo en su mano un collar con forma de estrella.
El día que nos conocimos vi ese collar en su cuello. Días después, lo encontré en el jardín.
Lo tengo desde entonces.
—Sí, tiene mi nombre grabado. ¿Por qué no me lo dijiste?
—Quería enamorarte primero.
—Sabes, yo quería decirte toda la verdad desde el segundo día en que nos conocimos.
—Lo sé.
—Pero creo que tenemos que hablar más sobre este tema y decidir hacia dónde queremos ir.
—Estoy de acuerdo. Solo no nos separes, me encanta estar contigo.
— Por eso tenemos que hablar, hasta que Guillermo no este tras las rejas no podremos estar bien.
Llegó el lunes otra vez.
Aurora ya está mucho mejor. Estuvo mareada casi todo el sábado, pero, gracias a los doctores, se le pasó rápido.
Me contacté con Patricia y Julián.
Les avisé de todo lo que pasó: Guillermo está encerrado y su juicio es hoy, a mediodía.