Vive, igual te van a juzgar

Capítulo 30

Valeria atravesó la puerta del estudio Moris a las nueve, con el portafolio que Liam le había ayudado a organizar la noche anterior. El espacio de trabajo en el tercer piso del edificio ya bullía con la energía matutina de un equipo que no conocía aún su nombre ni su historia.

Jaime Moris la recibió con un gesto breve, encaminándola hacia la mesa de reuniones donde cuatro rostros desconocidos levantaron la vista de sus pantallas. Eran jóvenes, todos por debajo de los treinta, con ropa que oscilaba entre lo funcional y lo deliberadamente desaliñado. Uno llevaba auriculares colgando del cuello; otra, una camiseta de una exposición de arquitectura en Rotterdam que Valeria reconocía de haber visitado en su época de estudiante, hacía más de veinte años.

- “Valeria Gastelo”, presentó Moris, sin añadir calificativos. “Se incorpora al equipo del concurso Monet. Trae algo que ustedes no tienen”

Valeria tomó asiento en la silla que le ofrecían. No especificó qué era ese algo. Ella misma aún no estaba segura de cómo definirlo.

Las primeras dos horas transcurrieron en un idioma que Valeria comprendía pero no dominaba completamente. Hablaban de BIM, de parametrización, de flujos de trabajo en la nube. El más joven del grupo, un chico con barba incipiente llamado Hugo, explicaba con entusiasmo cómo habían modelado la envolvente del edificio mediante algoritmos generativos. Valeria asintió, tomando notas en un cuaderno de papel que pareció causar cierta curiosidad en la mesa.

Cuando Moris salió a atender una llamada, la tensión se hizo visible. Hugo dejó de señalar en la pantalla. La chica de la camiseta de Rotterdam, que respondía al nombre de Lucía, cruzó los brazos.

- “Entonces, ¿usted es la experta en esta ciudad?», preguntó Lucía, con una inflexión que transformaba la pregunta en algo más complejo.

- “Vecina”, respondió Valeria, eligiendo la palabra con cuidado. “Viví allí cuarenta años. Conozco el barrio”.

- “Porque el ayuntamiento quiere sensibilidad local”, añadió un tercero, Marcos, que hasta ese momento había permanecido en silencio. “Ya tenemos el estudio de contexto. Análisis de tejido urbano, usos del suelo, evolución demográfica. Está todo cuantificado.”

- “¿Han hablado con alguien del barrio?”, preguntó Valeria.

Los tres intercambiaron una mirada que ella no supo descifrar completamente.

- “Tenemos datos de la asociación de vecinos. Reuniones formales, actas”, dijo Hugo.

- “¿Y la cooperativa de fontanería? ¿La asociación de mujeres? ¿Alguien del bloque que va a ser derribado?”, cuestionó Valeria.

El silencio que siguió tenía una textura específica, distinta al de la pausa calculada. Valeria reconoció en él algo que había sentido ella misma durante años, la distancia entre el plano y la calle, entre el número y la persona que lo habitaba.

Moris regresó antes de que la conversación pudiera continuar, trayendo consigo la energía contenida de quien acaba de resolver algo urgente. Propuso una revisión de la propuesta preliminar, y el equipo se replegó hacia sus pantallas, dejando a Valeria con un archivo abierto que mostraba el solar del futuro centro cultural, una representación aérea limpia, donde los edificios existentes aparecían como volúmenes grises destinados a desaparecer.

Ella estudió esa imagen durante largos minutos, buscando algo que no encontraba. Luego, sin decidirse conscientemente, abrió su cuaderno y comenzó a dibujar. No un plano, un mapa. Las calles como las recordaba, con sus anchuras irregulares y sus árboles plantados en fechas que podía aproximar. Los locales comerciales que habían cambiado de dueño y los que resistían. El punto exacto donde la acera se estrechaba porque alguien había ampliado su portal en los años noventa.

Cuando levantó la vista, Moris estaba detrás de ella, observando. No miraba el cuaderno con la impaciencia de quien espera una explicación, sino con una concentración silenciosa que Valeria no esperaba encontrar en alguien acostumbrado a decidir con rapidez.

- “¿Qué está dibujando?”, preguntó Jaime.

- “Lo que no está en el estudio de contexto”, respondió Valeria.

Moris no respondió inmediatamente. Luego, con un gesto que Valeria interpretó como permiso o desafío, le pidió que presentara su propuesta al equipo.

La explicó de pie, con el cuaderno abierto sobre la mesa de reuniones, señalando con el lápiz. No había preparado nada, lo cual se notaba en la forma en que buscaba las palabras, pero también en la certeza que adquiría al hablar de lugares concretos.

- “El solar que van a demoler tiene tres edificios. En uno de ellos, el del número 14, vive la señora Pilar desde 1968. Su hija trabaja en la asociación de mujeres del barrio. El edificio de al lado alberga una cooperativa de fontanería fundada por un vecino que se jubiló hace dos años. No son usuarios futuros, son usuarios actuales que van a ser desplazados”, expresó Valeria.

Hugo levantó la mano, un gesto que parecía más académico que necesario.

- “El concurso contempla realojos. Hay normativa”, dijo Hugo.

- “La normativa contempla metros cuadrados y plazos”, respondió Valeria. ‘No contempla que la señora Pilar haga sus compras hablando con la dueña de la tienda desde la ventana del primer piso, o que la cooperativa de fontanería arregle las fugas de media docena de edificios sin cobrar hasta el mes siguiente. Eso no se traduce a datos”.

Lucía se inclinó hacia adelante, no con hostilidad sino con algo que Valeria identificó como genuina curiosidad profesional.

- “¿Está proponiendo que diseñemos alrededor de personas específicas?”, preguntó Lucía.

- “Estoy proponiendo que diseñemos con ellas. (Valeria cerró el cuaderno, pero mantuvo la mano sobre la tapa) Que hagamos talleres participativos. Que la asociación de mujeres y la cooperativa de fontanería sean parte del proceso, no destinatarios del resultado”, respondió Valeria.

Jaime no la interrumpió mientras hablaba. Permaneció apoyado contra la mesa, observando cómo respondía a cada objeción sin elevar la voz. Había supuesto que necesitaría protegerla durante la reunión. Empezaba a sospechar que no iba a hacer falta.




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