Vivencias de una anciana

Epílogo

Obviamente era un hecho que esto pasaría, pero uno jamás está lo suficientemente preparado para ello; y verla tan apacible en su féretro me daban ganas de llorar aún más. Irene estaba a mi lado, mientras la señora Victoria, su sobrina de la que nos habló, estaba conversando entre lágrimas con nuestro padres. Yo tomaba la mano de Irene para reconfotrarla con ese gesto, mientras ella se inclinaba a ver a la señora Daría, entre hipos murmuraba su nombre.

-No es justo— murmuraba Irene—. Ni siquiera se despidió. Creí que la volveríamos a ver.

-Sí lo hizo— le contesté con una voz apagada—. Ella lo sabía.

-¿Tú también lo sabías?— sonaba un poco a reclamo.

-Sí— no le mentí—. Ella lo presintió y por eso me trató de calmar— me giré a verla—. Es la ley de la vida, Irene.

-Sigue siendo injusto— lo decía dolida y con un puchero en los labios.

-Jamás dije que fuera justo— recargue una mano en su hombro y la atraje para abrazarla—. Sin embargo, no me arrepiento de conocerla, fue muy linda a pesar de sus delirios momentáneos.

-Cuando se quedaba dormida y ella jamás se dió cuenta— se río con nostalgia.

-O también cuando repetía ciertos momentos que contaba porque eran inconscientemente sus favoritos— le devolví la risa amarga.

-Me gustaron estás vacaciones, fueron… diferentes— asentí ante su comentario—. Aunque claro está que jamás se van a repetir.

-Lo sé, pero aún quedamos con el recuerdo de haberla conocido y también haberle hecho compañía en esos momentos— Irene soltó más lágrimas.

-¿Crees que así hubiera sido nuestra abuelita?

-No lo sé, pero la señora Daría fue eso aunque solo fuera por un par de semanas.

-La voy a extrañar.

-También yo.

Al menos sabía que finalmente estaba de nuevo con su esposo y Princesa que tanto extrañaba y aquellos pensamientos siempre parecían marchitarla cual bella flor en otoño. Tal vez en unos años aprendamos a vivir con el recuerdo y hasta sea un párrafo borroso en el futuro. Sin embargo, está claro que sigue formando parte de un recuerdo de vacaciones decembrinas para nosotros, posiblemente uno de los más cálidos; sobre todo después de años fríos y con ausencias por cuestiones laborales de mis padres. Nos unió una vez más sin saberlo del todo.

-FIN-



#7259 en Novela romántica

En el texto hay: romace, familia, drama

Editado: 19.07.2026

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