Luego de esa pequeña charla, Mia me dió un beso y volví al salón.
.
.
.
.
Debo decir que la sustentación del proyecto fue todo un éxito y al final, logramos obtener ese 100% para poder certificarnos. Me sentía muy feliz y orgulloso de mi mismo ese día. Por fin, todo había terminado.
Lo primero que hice al culminar la presentación, fue escribirle a Mia para contarle cómo me había ido, pero no respondió.
A los 10 minutos volví a escribirle…
Ya habían pasado 20 minutos más y no tenía respuesta de ella. Mia nunca dejaba pasar tanto tiempo sin escribirme. Eso me alarmó así que decidí llamarla.
(Llamada)...
(Me contestó)...
(Estaré siendo sobreprotector o quizás lo hago porque no quiero que le pase algo a la persona que me gusta). Eso me dejó pensando…
¿Eh?
¿Eso fue lo que escuché? Eso no puede ser posible. (Mia quiere que pasemos la noche juntos en un hotel!!!)
Después de colgar, quedé en blanco. Estaba nervioso, no sabía qué pensar. Aunque por otra parte quería quedarme con ella.
.
.
.
.
Al final tomé un taxi y llegué al lugar donde se encontraba Mia… Subí el ascensor y llegué a la habitación que me había indicado antes. Toqué la puerta y vaya sorpresa que me llevé… Mia tenía todo el alojamiento decorado con temática de “felicidades por tus logros".
.
.
(Mia se me queda viendo y me sonríe al mismo tiempo)…
¡Vaya! Después de todo, ha pasado el tiempo y ya nos conocemos más.
Al preguntarle eso, Mia no dice ni una sola palabra por al menos 3 segundos cuando de repente se me acerca…
.
.
.
.
Consiguiente de esa diminuta charla, le terminé de contar a Mia como se dieron las cosas en la sustentación. Ya que teníamos toda la noche y era la primera vez que nos quedábamos, no podíamos dejar pasar la ocasión, así que hicimos un par de cosas. Pedimos unas hamburguesas para cenar. Vimos una película de acción y suspenso. Jugamos juegos de mesa. En fin, terminamos agotados.
En un momento estábamos acostados juntos en la cama mirando hacía el cielo raso y Mia me preguntó lo siguiente…
.
.
Por alguna razón nos quedamos callados después de eso. En eso ella se voltea para mirarme y yo le correspondo.
Creo que jamás olvidaré esa expresión en su rostro. Estaba asustada, preocupada, ansiosa pero al mismo tiempo feliz. Era una combinación de emociones que no puedo explicar.
Ella solo murmuraba. No era capaz de hablar…
En eso la interrumpo…
Mia se sentó en la cama mirando hacía mí y dejó salir un pequeño suspiro.
Al estar jugando, hicimos mucho desorden en la habitación. Ella se levantó pero no se dió cuenta que en el piso estaban las toallas de baño y se deslizó a lo cual yo reaccioné y la jalé hacía mí.