Tiempo actual…
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¡Vaya! Creo que está última semana me perdí en el pasado… (Digo en voz baja mientras suspiro con una cara desanimada).
Con que todo eso pasó con Mia… Ahora que lo pienso, después que me pidió tiempo, nunca más volví a saber de ella. Esa fue nuestra última conversación. Es raro pensar en ello pero, ¿Será que aún me recuerda?
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Ya es tarde. Es hora de dormir. Debo trabajar mañana.
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¡Maldición! Ese sonido me estresa. (Suspiro)
Es hora de irme a la oficina. Me alisto lo más rápido que pueda y salgo, pues quiero llegar temprano para que me rinda el día.
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Bien… Ahora que llegué, me pondré a ajustar lo pendiente. Espero que nadie me moleste hoy. Tengo muchas cosas por hacer… (Reviso mi agenda o plan de trabajo para lo que resta de semana).
Debo contabilizar las consignaciones pendientes de las oficinas. Elaborar unos informes del mes. Revisar los consecutivos de los registros, pues no quiero que falte información por subir a la base de datos y por último, veamos… iNO! No, no, no y no. Como que también tengo que “facilitarle” a la compañera de Cartera unas guías Crédito.
Lo que faltaba… (Suspiro)
No me agrada para nada esa chica. Es mandona y a la vez terca. ¿Pero qué puedo hacer? Buscaré ya mismo esas guías para llevárselas y no tener distracciones el resto de la jornada.
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Después de una larga hora de búsqueda intensiva, logro reunir las guías solicitadas por Emma. Inmediatamente me dirijo al primer piso para llevarle las guías y entregárselas…
¿Acaso no las piensa revisar? (Digo en voz baja)
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Pero, ¿Qué fue eso? ¿No se supone que necesitaba las guías lo más pronto posible? Ni las miró… ¡No la soporto! Que sea mayor que yo no le da derecho a hablarme de tal manera… A veces pienso que lo hace solo por molestarme. (Suspiro).
Vuelvo a mi puesto de trabajo para seguir con mi agenda cuando al rato suena mi celular interno de la empresa…
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Pero qué llamada más rara. ¿Qué fue todo eso?
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Esperé que llegara el mediodía y bajé al primer piso, pues es nuestra hora de descanso…
Ya sabía que necesitaba algo. Pero, ¡qué molesta es!
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Mientras caminábamos a la tienda más cercana hablamos un rato…
(Acaso no se da cuenta que casi no hablamos en la empresa más que solo para trabajo y ahora me invita a la tienda así de la nada…) Pienso mientras seguimos hablando.
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Después de regresar de la tienda me quedé en el puesto de Emma un rato mientras llegaba su amigo. Ella se arregló un poco y me preguntó si se veía presentable…