Capítulo VII. Confianza.
No puedo creer lo que estoy viendo. ¿Se habrá equivocado? ¿Para que me estará llamando? (Pienso mientras miro la pantalla del celular)
- Yo. Ah, ¿Hola?
- Emma. ¿Como que hola?
Creo que aún no se da cuenta que es la primera vez que me llama y me habla como si fuera costumbre. (Suspiro).
- Yo. ¿Llegaste bien a casa? Cuando salí no te vi.
- Emma. Sí llegué bien. ¡Gracias!
- Yo. ¡Me alegra! Y ¿Qué necesitas?
- Emma. No necesito nada…
Pero qué chica más rara. No termino de entenderla…
- Yo. Pensé que necesitabas algo…
- Emma. No. Solo estaba aburrida…
- Yo. Entiendo.
.
.
.
.
¡MALDICIÓN!
Cada noche es lo mismo… Luego de salir de la empresa y llegar a casa, Emma me llama. ¿Será que solo quiere molestarme? ¡Qué molesta es! (Eso pienso justo después de terminar la décima llamada de esta última semana).
.
.
.
.
.
15 Días después…
¡Qué cansado estoy! Esta semana tuve mucho trabajo. Casi es hora de salir y lo mejor es que ya es viernes. Puedo descansar todo el fin de semana y dedicarme tiempo a leer mis mangas favoritos.
(Recibo una llamada a mi celular de Contabilidad…) ¿Pero quién será? Ya casi es hora de salir.
- Yo. Contabilidad, ¡Buenas tardes!
- Emma. Axel, Holiiii.
¿Ahora también me llama antes de salir del trabajo? (Suspiro)
- Yo. Dime… ¿Qué necesitas?
- Emma. ¿Puedes traerme una guía?
- Yo. ¿Es broma? Estamos a minutos de salir. No me dará tiempo de buscarla.
- Emma. Ja, ja, ja. Tranquilo, tranquilo. Solo estoy jugando. Es obvio que no da tiempo de buscar nada.
Debí suponerlo. Su llamada era para molestar… (Dejo salir una pequeña sonrisa)
- Yo. Sabes… Debería hacerte lo mismo algún día. ¿No crees? :)
- Emma. No te lo recomiendo. Soy muy vengativa… 🙂
- Yo. Eso ya lo veremos. Hablamos ahora entonces…
- Emma. Buenooo. Cuidate.
.
.
Tengo mucho que no salgo con amigos… (Guardo mis cosas para irme a casa). Me apetece una cerveza bien fría. No creo que esté mal si me tomo al menos una. Así paso el rato mientras se acaban los cuellos de botella camino a casa.
Mientras caliento mi moto sale Emma…
- Emma. Holiiii, de nuevo. ¿Ya te vas?
- Yo. Emma… Sí claro. Voy saliendo.
Debo decir que cuando se sujeta todo el cabello se ve hermosa… (Pienso mientras dejo salir una pequeña sonrisa).
- Emma. ¿De qué te ríes? ¿Me veo mal?
- Yo. No, no. Tranquila. No es nada!!!
Mierda. Me dejé llevar de mis pensamientos y no disimulé… (Pongo una cara de vergüenza)
- Emma. Como sea… Supongo que tendré que esperar un poco antes de irme…
- Yo. ¿Pasó algo?
- Emma. No tengo llaves de la casa y mi madre salió.
- Yo. Ya veo. Entonces vas a esperar para llegar al mismo tiempo.
- Emma. ¡Exacto! Así mismo.
Creo que poco a poco la estoy entendiendo, aunque aún sigue siendo un caso perdido… (¡Sí se puede!)
- Yo. Justo pensaba en tomarme una cerveza. Si quieres, puedes venir mientras esperas…
- Emma. ¿Vas a tomarte una cerveza tú solo?
- Yo. Sí. ¿Pasa algo con eso?
- Emma. Supongo que no, pero…
- Yo. ¿Es raro que alguien disfrute de su tiempo a solas? Ja, ja, ja.
- Emma. Estás loco…
.
.
.
Fuimos a la tienda más cercana de la empresa y tomamos una mesa. Yo pedí una cerveza y a Emma le compré una botana picante. Platicamos un poco sobre el trabajo y los compañeros…
De pronto se me ocurre preguntarle…
Emma quedó sorprendida…
- Emma. ¿Acaso te gusto? Ja, ja, ja. Es broma.
Pero ¿Qué acaba de decir?.. (Siento un escalofrío por el cuerpo).
- Yo. ¿Te estás burlando de mí? 😅
- Emma. Tal vez si, o tal vez no. Quien sabe…
- Yo. Ja, ja, ja. ¡Algún día haré lo mismo!
- Emma. Ya quiero ver eso 🥹
Qué chica más rara… (Sonrío y bajo la mirada un poco).
.
.
.
.
Llegó la hora de irnos y de la nada empezó a caer una ligera llovizna, así que le propuse a Emma llevarla a casa…
- Yo. Si te sientes bien, puedo llevarte.
- Emma. No, no, Tranquilo. Iré a buscar transporte público.
- Yo. Se nos hizo tarde. ¿Estás segura que puedes conseguir transporte a esta hora?
- Emma. Tienes razón. Además está que llueve…
- Yo. ¿Ves?
- Emma. Sabes, no acostumbro a montar en moto. Me da un poco de miedo…
Con que no acostumbra a montar en moto… (Mantengo una mirada fija con ella).
- Yo. Puedes estar tranquila. Manejaré con cuidado. ¿Te parece?
- Emma. Está bien. ¡Gracias Axel!
- Yo. No me agradezcas todavía. Aún no te he llevado a casa…
- Emma. Me gusta dar las gracias. Así que, ¡Gracias, Axel! 🥹
- Yo. Vamos de una vez antes de que se suelte a llover más fuerte…
- Emma. Siii, ¡vamos!.