Volver en diciembre

Capítulo 3 El mensaje

Llegó a casa justo a tiempo para el brindis. Su familia lo abrazó, lo hizo reír, le sirvió comida de más. Por primera vez en años, el 31 no le dolió tanto.
A la mañana siguiente, ya casi al mediodía, revisó el teléfono. Había muchos mensajes de felicitación.
Uno lo dejó sin aire.
Era de María.
Leyó despacio. Dudó. Respondió sin adornos, sin reproches.
Hola, María.
Gracias por escribir.
Me fui porque sentía más de lo que supe manejar.
Te deseo lo mejor, de verdad.
Envió el mensaje y respiró hondo.
Por fin había dicho la verdad.
Apagó el teléfono.
El silencio ya no dolía igual.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.