Barcelona. Febrero de 2027.
Lucía y yo nos encontramos en el archivo de la Biblioteca Nacional de Catalunya, en el barrio del Raval. Un edificio antiguo con paredes de piedra y lámparas de lectura que apenas iluminaban. Olía a papel viejo y a silencio. Lucía había reservado una sala privada en el segundo piso.
—El diario de mi abuelo —dijo, desplegando un cuaderno viejo sobre la mesa de madera. Las hojas estaban amarillentas y quebradizas—. Lo tenía escondido en una caja de zapatos, en el altillo de mi vieja. Nunca lo había leído completo. Hasta anoche.
—¿Y qué dice?
—Dice que Los Doce existen desde 1930. Que tienen agentes en todos los países que ganaron un Mundial: Uruguay, Argentina, Brasil, España, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra. Como si siguieran el rastro de la copa. —Pasó una página con cuidado—. Que controlan la FIFA, la AFA, la Federación Catalana, el Barça. Todo lo que tenga que ver con el fútbol organizado.
—Eso ya lo sé. Raúl me dijo algo parecido.
—Pero hay algo que no sabés. —Lucía giró el diario hacia mí—. Mi abuelo tenía una lista. No la lista de 1930. Una lista actualizada. La hizo en 1985, dos años antes de que lo mataran. Doce nombres. Doce agentes activos en ese momento. Los que controlaban las federaciones.
Me mostró una página del diario. Escrita con letra temblorosa, como si la hubiera redactado de madrugada, con miedo de que alguien lo descubriera. Doce nombres. Doce apellidos. Doce países.
El último de la lista me heló la sangre.
Castellanos. Barcelona. España.
—Castellanos —dije, apretando la mesa con las dos manos—. El director deportivo de La Masia. El tipo que me recibió en el aeropuerto. El que echó a Torres.
—Sí. Él es uno de los agentes. El que recluta talentos jóvenes. El que los marca. El que decide quién tiene potencial para ser sacrificado y quién no.
—¿Y los otros?
—Algunos nombres me suenan. Otros no. Pero mi abuelo dejó una nota al final de la lista. —Lucía señaló una línea escrita en tinta roja—. Dice: "El líder no está en esta lista. El líder está por encima de todos. No tiene nombre. Solo un número."
—¿Qué número?
—El diecisiete.
La nuca me palpitó. No con frío. Con certeza. Diecisiete. El número que Lucía veía flotando sobre su cabeza. El dorsal de Pedro en 1930. El asiento del palco principal del Centenario. Todo estaba conectado. Todo apuntaba a lo mismo.
—Mateo —dijo Lucía, cerrando el diario—. Mi abuelo investigó a Los Doce durante quince años. Los llamaba "La Fraternidad del Césped". Creía que existían desde antes de 1930. Que empezaron en Inglaterra, en los primeros clubes de fútbol. Que creían que el fútbol era un ritual. Una forma de canalizar energía a través de la atención de las masas.
—¿Energía?
—Sí. La energía de la gente. De los hinchas. De los jugadores. Millones de personas mirando lo mismo al mismo tiempo, gritando al mismo tiempo, sintiendo al mismo tiempo. Eso genera algo. Una corriente. Un flujo. Y alguien aprendió a usarlo.
—Algo que Pedro abrió en 1930. Sin querer.
—Algo que Pedro abrió sin querer y que ahora alguien quiere reabrir en 2030.
Lucía me miró. Sus ojos avellana ya no tenían miedo. Tenían determinación. Una determinación fría, de esas que no se apagan con nada.
—No soy una víctima, Mateo. Soy una investigadora. Y voy a encontrar a los que mataron a mi abuelo. A los que mataron a mi padre. A los que condenaron a mi hermano. A todos.
—Yo te ayudo.
—Lo sé. Por eso estoy acá. Porque juntos podemos hacer lo que mi abuelo no pudo.
Esa noche, en el espejo del baño de la biblioteca, las letras aparecieron. Pero esta vez no eran azules. Eran doradas. Como las que aparecían después de romper una maldición.
FASE 1 COMPLETADA. VÍCTIMAS SALVADAS: 4 (EMILIO, CERVERA, IKER, TORRES).
ALIADOS RECLUTADOS: 4 (EMILIO, CERVERA, IKER, LUCÍA).
NUEVA FASE DESBLOQUEADA: FASE 2 — LA BÚSQUEDA DE LOS DOCE.
PRÓXIMA VÍCTIMA: RELACIONADA CON EL CORAZÓN.
PRÓXIMO ALIADO: EL DESCENDIENTE DE FERNÁNDEZ.
Y después, una línea que parpadeó tres veces antes de desaparecer:
LOS DOCE ESTÁN EN TODOS LADOS. EN LA FIFA. EN LA AFA. EN EL BARÇA.
PERO SOLO UNO SABE DÓNDE ESTÁ LA TERCERA LLAVE.
BÚSCALO.
Y después, otra línea adicional:
ADVERTENCIA: CONFIANZA DE IKER VEGA DESCENDIENDO. ACTUAL: 41%.
MOTIVO: ALEJAMIENTO PROLONGADO DEL PORTADOR.
PLAZO RESTANTE PARA EL PARTIDO DEL CASTILLA: 9 DÍAS.
SI LA CONFIANZA CAE POR DEBAJO DEL 40%, LA INTERVENCIÓN SERÁ RECHAZADA AUTOMÁTICAMENTE.
Toqué el vidrio. Las letras ondularon. Después desaparecieron. En su lugar, solo mi reflejo. Un pibe de veinte años que ahora tenía cuatro aliados, cuatro víctimas salvadas, y una guerra centenaria por delante.
Iker. Lucía. Fernández. Castellanos. Nombres que se entrelazaban como las líneas en mi nuca.
Mañana volvería al gimnasio. A las dos de la mañana. A buscarlo.
Editado: 22.06.2026