Warriors: La Espada Sagrada

I Capitulo: El Comienzo

Un hombre de piel blanca, cabellos negros, ojos verdes y mirada cansada entra a la cocina de su casa vistiendo su uniforme negro militar de comandante portando todas sus medallas en el pecho junto a su gorra con el emblema militar bajo su brazo.

-Neesha, ¿Has visto a Blake? No le encuentro en ningún sitio y Dargan tampoco sabe dónde está… No es bueno que llegue tarde el primer día de clase - Hablaba el hombre cansado mientras avanzaba hacia su esposa que estaba de pie tomándose un café mientras terminaba de ajustarse su uniforme también

- Si no me equivoco ayer nos comentó que iba a salir temprano a entrenar un poco antes de ir a clase, seguramente nuestro niño está nervioso - respondía la mujer mientras se ajustaba el cinturón de su uniforme de sargento también negro.

- Es verdad, recuerdo algo de eso… pero no dijo donde, ¿no? - preguntó el hombre viendo cómo su mujer y otro hijo ya estaban listos para irse.

En el parque natural de la ciudad en la parte del lago se encuentra un chico practicando golpes frente a él, aunque el chico hiciera la técnica correcta no podía parar de autocorregirse y concentrarse escuchando solamente el sonido del agua que causaba la leve brisa, el cantar de los pájaros y sus bajos aunque firmes quejidos que expulsaba al golpear para controlar el aire del abdomen, trataba de mejorar y tranquilizarse hasta que tres chicos aparentemente de su edad van hacia él.

-Mirad, parece que el niñito nos ha quitado nuestro sitio - comentó en voz alta uno de los tres chicos provocando que el que entrenaba se girase hacia el ruido molesto

- Vete si no quieres problemas - advirtió uno de los chicos al joven tranquilo que les veía con indiferencia

- He llegado primero, buscaros otro puto sitio - respondió el pelinegro tratando de seguir tranquilo mientras veía a los tres que le provocaban

- Como te llamas? - preguntó uno de ellos

- A ti que te importa - respondió el pelinegro molesto mientras les daba la espalda sin importancia

- Pero quién te crees - comentó uno de ellos con rabia y molesto al ver el comportamiento del pelinegro mientras se dirige hasta el rápido, le da una patada en la espalda del pelinegro haciéndole caer de rodillas casi de cuerpo entero al borde del lago, el pelinegro se levanta enfadado sin decir nada y siendo provocado más con las risas, se quita la camiseta mojada y manchada del agua y barro que le salpicó y la arrojó hacia su mochila que estaba en el suelo y encara al más alto del trío que daba indicios de ser el líder de ellos.

- Anda, si encima busca pelea - comentó burlonamente uno de los chicos al ver al pelinegro encarar

- Te vamos hacer daño, tonto - avisó el alto encarando al pelinegro

- Inténtalo si puedes - responde el pelinegro enfadado, con la respiración un poco agitada sin quitarle el ojo al alto provocando risas de los demás.

Por la rabia el pelinegro cierra el puño y le tira un directo hacia la derecha dándole al burlón y tumbandole, el líder responde con uno también en el rostro del pelinegro que ni se inmuta con el golpe, este responde con un golpe en el estómago seguido con un gancho en la barbilla aprovechando el momento en el que el alto se inclina levemente por el primer golpe que también le acaba dejando inconsciente junto al burlón.

-Venga, acércate, ¿no que me ibais a hacer daño? - ordenó el pelinegro lleno de rabia y sin rasguños al callado del trío

- No… No hace falta, lo siento… Agarro a mis amigos y me voy, si? - sugería tímidamente y asustado el chico

El pelinegro solamente le mira sin decir nada y se dirige hasta su mochila y hace una llamada mientras limpiaba un poco su camiseta para ponérsela y también coger la mochila, al terminar la corta llamada vuelve a pasar por el chico que aún esperaba alguna respuesta del peligro.

-¿Eres mestizo?... O un Supremo? Con esa fuerza no eres un humano… - preguntó el chico viendo al pelinegro con miedo

- Soy un Supremo - respondió el pelinegro seriamente

- Wow… - soltó el chico como un leve suspiro viendo al pelinegro- He llamado a emergencias para que busquen a tus amigos, no seas tonto y no te juntes con ellos - advirtió el pelinegro mientras se iba alejando sin mirar atrás.

El pelinegro estuvo caminando entre las calles, escuchando música en sus cascos, viendo cómo en todas partes han preparado la llegada del nuevo curso y lamentándose a cada paso su deber y su destino, va tan metido en su cabeza lamentándose que no se fija al cruzar provocando que una moto le atropelle sin querer, derrumbando al pelinegro y a la conductora

-¿!De qué vas!? ¿¡No me has visto!? - gritaba el pelinegro tirado en el suelo

- ¡Lo siento mucho! - la joven se detuvo al ver que el chico no traía rasguños - No te has hecho daño, increíble - comentaba la chica mientras levantaba la moto y recogía sus gafas; el pelinegro se levanta para ayudarla con la moto mientras analiza a la chica hasta que se da cuenta de la herida de su frente que sale sangre de ella.

- Estás sangrando - avisó el pelinegro curioso de lo sensible que puede llegar a ser un humano con un simple golpe y apreciando el contraste del color rojo de la sangre con la piel morena de la chica; la joven al escucharlo se lleva la mano a la frente aunque ya sienta el dolor, al tocar sus dedos en la zona siente la sangre.

- Oh… tranquilo, no pasa nada, cuando llegue a la academia me la tratarán… Eres un Supremo, verdad? - preguntó la chica con una sonrisa mientras buscaba en su mochila pañuelos

- Si, tú también vas a la academia ACE - afirma el pelinegro viendo el uniforme militar de cadete que vestía la joven

- Así es, yo también quiero ser una guerrera, no deberías estar con él uniforme? - preguntó la chica mientras se subía de nuevo a su moto

- Lo llevo en la mochila… ahm - dijo el pelinegro tímidamente viéndola en la moto y con vergüenza de preguntarle - …¿Me llevas? - preguntó tímidamente el chico viendo a la morena




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