De pronto, se escucharon ruidos que provenían de una cabaña ubicada a pocos metros dentro del bosque. Tras revisar el mapa y escuchar con atención, Rocker les avisó a su mamá y a Rashell. Caminando directo hacia el terror, lograron encontrarla; estaban a nada de llegar a lo que parecía una buena vivienda para refugiarse.
Lastimosamente, cuando se acercaron, descubrieron que el lugar estaba infestado por más de esas cosas. En medio de la tensión, Rashell hizo un ruido accidental que atrajo la atención de las criaturas. Rashell, Rocker y Mara corrieron desesperadamente hasta que terminaron acorralados, debido a que los Devoradores habían seguido su rastro hasta encontrarse cara a cara.
Rocker tomó una decisión rápida: antes de que los devoradores
los alcanzaran, logró empujar y cortar un árbol que ya estaba muy dañado por el tiempo. En el momento exacto, el tronco se desprendió, cayendo encima de una gran parte de los Devoradores y eliminándolos al instante. Usando su inteligencia, Rocker logró partir dos árboles más, provocando que el resto de los devoradores cayeran al río y terminaran ahogándose. Después de semejante susto, la familia continuó su camino, dirigiéndose hacia un refugio cercano o una colonia protegida.