Milton, tras irse del refugio, no esperó nada y decidió ir directo hacia las vías del tren para ver si todavía quedaban Devoradores y poder guiarlos hacia el supermercado para destruirlos. Al llegar a la estación, recordó lo que había pasado y vio lo destruida que estaba la zona, pero no encontró a ningún infectado. Mientras exploraba, se topó con un animal; al principio pensó que era un monstruo, pero al darse cuenta de que no lo era, se dio la vuelta para marcharse. En ese instante, alguien apareció por la espalda y lo noqueó por completo.
Al despertar, Milton se dio cuenta de que estaba amarrado en un lugar completamente desconocido. De la nada, escuchó que alguien le decía: "Levátate"
. Asustado, Milton preguntó: "¿Quién eres tú? No te conozco". El tipo estaba vestido completamente de negro y, al bajarse el cubrebocas, reveló una cara espantosa: era una persona con el rostro desfigurado por una terrible quemadura.
Milton se asustó aún más. El sujeto le dijo que se calmara, que no le haría daño y que lo dejaría ir, pero a cambio de algo. Primero le dijo su nombre: Mark. Milton, confundido, le preguntó qué quería de él a cambio de su libertad. Mark lo miró fijamente y le respondió: "Quiero que me lleves hacia tu amigo, el desgraciado que me dejó quemado".
Milton entendió de inmediato a quién se refería:
—Te refieres a Saulo...
Mark no sabía el nombre de su enemigo, así que le preguntó a Milton cómo se llamaba él. Milton se presentó con ojos llenos de maldad y le confirmó que el culpable de sus quemaduras era Saulo. Además, le contó que Saulo fue quien lo enfrentó para rescatar a Rashell, la chica que Mark tenía secuestrada.
Mark, furioso, sentenció que hoy si o si se cumpliria su venganza y que Saulo pagaría muy caro lo que le hizo. Milton, con una sonrisa desquiciada, le ofreció su ayuda: "Yo te quiero ayudar. Él también me hizo daño, me humilló y quiero vengarme". Mark aceptó la alianza, asegurando que ambos obtendrían lo que querían y que hoy mismo habría muchos muertos. Milton
completamente desquiciado, le aconsejó que el mejor momento para atacar era cuando estuvieran indefensos, pero le advirtió que debían tener mucha precaución, porque Rocker es quien siempre se queda a vigilar.