Huyendo hacia otro refugio, todos se preguntan si Mark murió. Rocker dice que desea que haya muerto, y que si no es así, él mismo lo matará ya que se metió con su hermana. Todos dicen y afirman que realmente Mark murió, ya que el mutado se lo llevó con él hacia el vacío.
Pero lo peligroso ahora es el mutante, ya que tiene demasiada fuerza como para derrotarlo. Piensan que es mejor matarlo o tratar de no buscar pelea por un buen tiempo. Al parecer, lo mejor es rendirse o matarse, pero Rashell dice que no hay que perder las esperanzas y que todo esto va a pasar ahora. Lo mínimo que pueden hacer es sobrevivir y apoyarse uno a uno. De camino para un refugio sano y lejos de los devoradores, se encuentran con problemas que les costarían caro.
Entrando al bosque tras ser perseguidos por devoradores cercanos, Rocker recuerda que es el mismo bosque por el que pasaron cerca de la colonia, y ahora están en el lugar donde murió su madre. De pronto, Rocker se dio cuenta de que los devoradores de la parte izquierda los perseguían. Un devorador se lanza contra ellos destruyendo la parte de arriba del coche. Rocker y Saulo deciden lanzarse con los demás, dejando explotar el carro con los devoradores adentro debido a la fuerza que tienen.
Saulo les avisa que no tienen otra opción más que lanzarse al mar. Rocker ve que los devoradores ya se acercan y les dice a los demás:
—¡Láncense!
Terminan llevándose a los devoradores al mar, ahogándolos y salvándose otra vez de ser atacados. Además, logran ver que más devoradores se lanzan para alcanzarlos. Ven que llega el mutante y, preocupados, nadan lo más rápido posible. El mutante se lanza y empieza a alcanzarlos, pero Rocker y Saulo le lanzan granadas, ahogándolo y permitiéndoles escapar.