Después de insistir varias veces haciendo entrar en razón a Saulo, este les dice que hay que ir a otro lugar para refugiarse, ya que desconfía mucho de la zona. Los demás piensan lo mismo, así que se mudaron a otro lugar y entraron a una cabaña grande donde todos cabían de sobra. Rocker y los demás se acuestan, ya que estaban agotados de caminar por estar un poco lejos y de haber peleado contra los devoradores.
De pronto, Amanda se despierta por ruidos extraños que provienen de afuera. Logra ver algo extraño y, justo cuando se iba a ir, alguien se lanza contra la ventana. Amanda, asustada, les avisa rápidamente a los demás: Saulo y Grakes.
El papá de Amanda y el resto se levantan agarrando sus armas y empiezan a disparar. Rocker, por medio de un aplicativo, empieza a avisarle a los demás que estaban con el francotirador. Soportando el ataque, Rocker les dice que están entrando por la puerta trasera. Rocker nota que el aplicativo no encuentra nada en la zona y, en medio de la desesperación, les ordena a los demás que se escondan mientras van a ayudarlos. Luego, Rocker le grita al señor del franco:
—¡FUEGO, MENDIA!
Mendia obedece, explotando misiles y eliminando a los devoradores de afuera.
Saulo logra darse cuenta de que los devoradores quieren entrar por la ventana del techo, la cual es la única entrada alta. Saulo les avisa y les dice que disparen, eliminando a los del techo. Sin embargo, Saulo logra percatarse de que los monstruos están subiendo por donde están Rocker, Mendia y los demás. A pesar de los esfuerzos por soportar el ataque, los devoradores trepan y logran morder a Mendia y a Rick. Rocker les dispara para cubrirlos, pero ya es tarde. Viéndose perdidos, Mendia y Rick agarran una granada juntos , y se tiran contra los devoradores, explotándolos a todos para salvar el grupo